"Por eso te escribo esta carta..."
Me preparé un té para ver si aguanto un poco más,
preguntaste si estaba vivo;
y no.
O quizá sí, pero no para ti.
Lo irónico es que quizá pronto para nadie más.
Mis bienestares son relativos.
A veces puedo estar bien muerto.
Lamento que creas lo contrario.
Se me escapó de las manos.
Pero no volverá a pasar.
Los cabos están para atarse.