Con dudas y remordimientos, con el pecho abierto, con raros y tristes sentimientos, empezando así un amargo descontento, por la espera del deseado beso sangriento. Tus labios son deseo, tus labios son lo que no veo, porque separaciones implican inhibiciones a los anhelos desconfiados, a los más buscados. Ternura y emoción entre los jardines de la infancia, sentir una y otra vez aquella idea imaginaria, aquella ilusión, aquello que no sale del agua, aquello a lo que le quieres disparar, respirar menta y morir con elegancia, respirar tu perfume y soñar, sin saber cuán lejos… has de estar.
Si tan solo
supiera…
Existen
muchas vías y caminos, existen distintos cristales y destinos, existe tu piel
rodeando la mía y entre la dulce algarabía de tus caricias, el sol se antepone
para matar las delicias, los amantes subyugados por la lumbre natural, que a
estas horas, no ha de soñar, sino que ha de alumbrar. De lámparas e ilusiones,
imposible, es realmente imposible, aun así las ganas no se esfuman, siguen ahí,
respirando humo mientras fuman, porque de indulgencias nacieron genios y de
golpes crecieron navíos, flotas y este temperamental genio mío.
Respira.
Gotas de
esperanza que corren por la balanza alterando la medición de aquella muestra
brutal de singular evolución hermosa que rodea el lugar donde siempre posas para mis ojos mostrándole a estos tu hermosa silueta la cual no se compara con la de la horrible Julieta porque yo te escribo con esmero y sin peros y sin comas porque en mis ojos te asomas y muestras tu hermosura y la dulzura de la cual quiero adueñarme y hacer de un lugar donde ducharme, eres la que sin respirar no acostumbra a bailar porque
demora la hora en el que el beso se te roba sin que te des cuenta siquiera de
que ya estabas sonriendo a un ritmo estupendo que no para porque las cuerdas se
reparan y crean ese sonido por el cual te sientes atraído y deslumbra con
conectores la curiosa fecha de los autores que se esmeran en crear curiosas rojas
peras para confundir con manzanas y llamar a las feas ranas a ser princesas en
jardines con fresas y cerezas, y bah… ¿qué tal si me besas?
Respira
cuando puedas, porque ya la normalidad volvió, siente el oxígeno en tu pulmón,
siente mi tacto en tu cuello, siente como puedo cambiar tu dirección, siente
como todo empezó, siente el desenfreno, el destello. A las largas horas de la
noche, cualquier palabra que se cruce en estos caminos perdidos que se
encuentran en mi mente hace que tu nombre se vuelva un rojo creciente, y perdón
por lo incongruente, pero es que tú eres mi color preferido, eres lo más
querido, lo por mis padres sugerido, digna de elegancia magistral, desastre sin
igual, que ciega con luces oscuras a las perlas más duras, y a los diamantes
perdidos, en curiosos caminos, donde mis letras, se vuelven sinceras, donde tu
inspiras y allá me esperas, esperas… y esperas.
Pero al fin
y al cabo estamos todos perdidos.
Es una
bifurcación maldita la que se aproxima, no saber qué hacer en momentos como
este es una muestra contundente de karmicidad, y sin pudor, con sinceridad,
para vos y vos toda mi estima, pero es que se repite el cristal y no lo sé
diferenciar, quizá son dos, quizá tres, quizá cuatro o cinco, quizá se pierde
todo aquí, quizá ya esto es un circo, y quizá dejo de encantar, es como tener
el sueño en tus manos y ya no saber qué hacer, qué más soñar, qué más comer
¿correr? ¿esperar? ¿hacer o estar? ¿ser o llorar? ¿gritar o callar? pasar…
pasar, ver pasar, dejar pasar ¿y al final? Es suficiente, muchas preguntas para
este y el otro puto tribunal, se suspende la sesión y aunque no entenderá, para
mí es lamentable informar que usted, un ser sin igual, está condenado a
observar esta encantadora cruz de cristal.