Y nació hace siglos, cuando los vinos se bebían a base de agua y nacían ámbitos distintos de epistolación, con emociones cruzadas que dividían a aquel pueblo sin buena reputación, con ánimos de progresar hacia un nuevo mundo, hacia una nueva nación, se convirtió y se multiplicó, por agua se caminó, y a uno que otro se revivió, muchas mentiras históricas, muchas verdades platónicas.
Luciendo lo inlucible y repitiendo lo repetido, comiendo entre aves de bajo vuelo y bajando por carreteras al sur, cambiando los aires de solapación, la iglesia aquella se adueño de algunos viejos modales que suplantó con sus ideales, se crearon libros y normas, a las personas se les adoctrinó, se les enseñó, y después de todo el engaño subsistió, por ignorancia y medio de la difamación, el amor movió muchas fronteras y dirimió la innovación, a Galileo Galilei se le juzgó y condenó, ¿¡cómo va ser posible que el centro del sistema sea el sol!? La tierra es el centro de este universo, desde Génesis hasta Apocalipsis, ¿por qué habría de dudarse de la palabra de un ser superior?
"Y sin embargo se mueve."
Épica frase que todo humano debería conocer pero aún así no se da, no busca florecer, y algunas letras se pierden en la lejanía del sol innato cuando son juzgadas de insensibles y manipuladas, cuando son solo de entretenimiento, para pasar el rato, y es digno de aburrimiento, pero es que de parábolas y enseñanzas surgen dichos datos, no poseemos la verdad en esta relatividad, lo absoluto no existe en cualquier muestra de humanidad, con millares de errores por segundo respiramos, inspiramos al mundo a dejar la vagante perfección y solo respiramos el asqueroso carbón, morimos en el intento, creyendo en la nada, creyendo en cosas sin sustento, y no busco cambiar tu opinión, no me interesa tampoco tu reacción, para muchos enajenados graciosos estos resulta un enigma, pero sabemos que la verdad baila al compás de otra canción, todo esto que vivimos no es más que un paradigma.