Respirando sin temor, caminando rápido y con furor, con alevosía de desenlace, con energía para a los demonios enfrentarse, levantando con fuerzas miles de almas del campo, rezándole a los santos. Buscando la palabra que destruya a la nación, esperando con ansias cualquier puta emoción, sintiendo en los huesos como el sistema implota, sintiendo lo insensible, cantando a todo pulmón, con una bandera y un rojo corazón, con muchas ganas, con mucha pasión.
Y sin sentido las banderas agitan miles de corazones de varias naciones, con sentido los olores invaden las peculiares incidencias del campo fecundante, maíces y arroces, con cafés y cacaos y lluvias de amores, con burbujas de colores y sangre, sangre por montón, única liberación, única salvación.
Apocalipsis.
Todos corren, todos gritan, todos desesperan, todos se liberan, todos respiran, todos están en júbilo, todos se aceleran, todos se dispersan, todos se ven a todos, todos contra todos, nadie contra nadie, animales, animales. Se van todas las luces, se van los escenarios, se van los cielos, se van los infiernos, se va todo lo servible, se queda lo inservible, lo inútil, lo indestructible, con miradas de desasosiego se enfrentan los hermanos, con besos en la boca se aman los odiados, se besan en la mano, se olvida lo soñado, lo anhelado.
Catástrofe universal, de tamaño natural, de origen natural, todos lamentan, todos lloran, revoluciones de alto calibre, rosas que suben a las nubes, y brisas que absorben el frío, anormales, sin corrientes en los ríos, con sonrisas de tristeza, e inmutables lágrimas de pereza, inercia natural en la sofocación, en lo más profundo del corazón se escuchan los latidos del riñón, en las branquias circula la sangre, por los oídos el oxígeno sale, enredadas esferas de emoción que perturban la sensación, con profunda dilatación, ojos que brotan del campo, maldiciones que salen de mil bocas, bendiciones de abuelas que se mueren y desbocan, ancianos inútiles que perturban alguna que otra sensación, animales atravesados y sin ninguna opción, perros muertos en medio de helipuertos que impiden la evacuación, desastres inesperados entre lágrimas de emoción, termina la canción, y aún faltan ángeles por caer, por aterrizar, aún están allí, algunos instrumentos titánicos por tocar, por escuchar, por imitar, por secundar.
