Leer una entrada aleatoria

De cabeza






Caminaría en reversa si decidiera no mirarte y alejarme de ti, sumaría un número negativo con tal de que no sea una resta, yo podaría completo aquel de mi universidad inmenso jardín, y llegaría a casa sin noticias funestas, tocando un raro y rojo violín.

Y es que muero por conocerte, por abrir esa puerta, por pasar cuando estés ausente y espiar en tus gavetas. Y es que sé que eres terca, no me dejarías pasar, y como yo contigo no quiero pelear, mejor te dejo quieta. Aunque la idea de dejarte no es para nada agradable, en cambio el 'para siempre' es una idea muy bonita, pero tu lo dijiste matando ilusiones despreciables, de ideas no se puede vivir, lo dijiste tu, carajita. 

Caminando con conectores, intentando desaparecer miedos, sin saber que hacer y con las trenzas sueltas, siendo fiscal y obviando los infractores, de cabeza me tienes, de cabeza en el ruedo. Y sin una yé no puedo empezar, es como una idea que no debe empezar, es como una camino que no quiere empezar, es como lo nuestro, que no termina de empezar. 

Arrechera da, y perdonad, pero es que bah, me molesta tanta seriedad, cuando de risas hemos de alimentarnos, cuando con besos hemos de enamorarnos, quizá haga falta imaginación, debido a limitaciones físicas, pero a mi no me importa, maldición, al fin y al cabo solo son ideas empíricas.

Desconocimiento de emoción, ignorancia de sentimiento, es querer permanecer dormido, mientras se sueña despierto, es viajar rápido en un carro, es pensar que nada ha sucedido, es interesarme en lo extraño, es buscar lo más jodido. 

Encontrar en un sofá rojo tu cuerpo tendido, estar presente y dejar las huellas de tus mejillas plasmadas en mis dedos, es imaginar que sopla la brisa y puedo sentir el olor de tu hermoso cabello, es estar allí presente, contigo, con lo hermoso, sin esto, sin lo aquello. Regalar caricias y cafés mañaneros, regalar buenos días sin esperar caramelos, esperar tu pestañeo y mirar con descaro, es imaginar muchas veces lo que siempre he soñado.

Al fin y al cabo abrí los ojos, me desperté y me enderecé, otra desilusión, y si, quizá es la imaginación, pero yo siempre espero lo peor, prefiero imaginar que para ti soy invisible, y pierdo las ganas de intentarlo, empiezo a decepcionarme, caigo en la tristeza, en un frío letargo, empiezo a desplomarme, y vuelves a pasar, observo tu belleza, te miro un par de veces, y vuelvo a ilusionarme, después de tanta vaina, me vuelves a poner de cabeza.