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Común IV






Y en la comunidad, el internet es vida, siempre presente comunicando e informando, pero en particular, la falta de este (o esta, según algunos) es fuente de inspiración, ya que sin comunicación y ante su cese, no queda otra más que abrir la microsuave palabra del dos mil trece, en el caso de mi tabla, y no se crea muy perspicaz aquel que haya entendido el juego de palabras.

Es como buscar minas en solitario, es como jugar a las escondidas y meterse dentro del armario, sepan que, yo sé que ustedes son predictivos, que saben por dónde van los jodidos tiros, después de todo venezolanos somos, y hay una linda patria porque Venezuela es de todos, y eso no la hace puta, más bien ella es sumamente penosa, y eso indudablemente la hace ver muy hermosa.

Ya no escribo para ti, pero allí estás en mis letras presente, aunque estés ausente y por el gas de la guardia inconsciente, levántate que la bandera te espera, y es pa’ ahorita no para el año de la pera, y aunque sabéis que no comparto esos ideales de mano diestra, me gusta ser imparcial aunque sea de ideología siniestra.

Diccionarios deberían llover en el mundo, pero lo malo es que se putearía mi libro favorito, me sentiría como un pobre vagabundo al leer lo más expedito, y que ya no sea preciado lo que yo consideraba exquisito, más nada, no más, simple orgullo, normal y natural, lo saben, capullos.

Problemas y rebelar, dolores de cuello y matar, ganas e impulsos, decepciones y vainas así, siempre suceden y matan suspiros, esos que aparecen cuando ya estás perdido, para bien o para mal, cuando ya estás bien en el fondo, bien jodido.

Tun tun.

Ese maldito problema de condicionalidad siempre presente, siempre, siempre, es que este mundo es relativo, es relativo y si no pregúntenle a febrero y no a noviembre, llorones, la partida de alguien es natural, y se debe superar, pero tener a alguien y que no te corresponda, es lo peor, es hacer y construir, es sacrificar y arriesgar, y dar, y brindar, pero nunca recibes, nunca recibir, relativamente, es complicado, muy complicado, es un dos en un sistema de dos, porque lo binario no incluye el dos, pero los números solo son dos, irónico, un error de programación de Gates seguramente, y por ello pagamos todos, verbos estúpidos que no aparecen en el inbox, y no vengáis a decir que no es así, por tu dios.

Se inespera en vez de espera, pues ya sabéis pa' cuando es, no lo diré otra vez, porque cuando te jactas de saber, el universo te hace desaber, si sos nuevo juzgarás, pero si ya vienes leyendo desde hace tiempo, que invento sin pudor algunas palabras ya sabrás, venga, sonríe, esperpento, parecés un suspiro de viejo, cansado y dormido, y yo aquí mirando vuestra baba, asombrado y perplejo.

¿Amiga mía? ¿Princesa de un cuento infinito? ¿Existen cuentos infinitos? Já, todo termina, todo tiene fin, todo se acaba y se pudre, todo se va al traste, todo se aplana después de salir de los botes de basura, todo se evaporiza y se va al más allá, yo no sé donde queda pero pa' allá se va, y bah, contar cuentos ya contados incontables veces es la única forma de llegar al infinito, pero olvídate, igual mañana morirás y no llegarás ni al número nueve millones trescientos cuarenta y siete mil seiscientos veintitrés, dúdelo.

Y me iba convertir al islam para intentar superarme a mi mismo, pero con los últimos acontecimientos creo que mejor me convierto al gochismo, porque hace falta valentía para superar ciertos miedos, y ciertos estigmas tanto personales como generales, y es bien sabido que no se puede vivir tranquilo mientras se teme a lo común, a lo que siempre está por ahí, es como temer a la luna, la perra esa que te persigue a todos lados y no te deja quieto, debe ser que es fascista, que no me pierde de vista, jé.





Obviando obstáculos





Buscando una forma de empezar
Take it easy, my love.
Muchos problemas hallarás
Y si empiezas a divagar
Entonces el tiempo perderás
Debes ser muy constante
Y nunca perder la esperanza
Es como una habitación flotante
Equilibrándose en una balanza
Nunca sabrás lo que pesa
Si no la terminas de colocar
Tu vida nunca saldrá ilesa
De una u otra forma te has de dañar.

No es una fuerza superior
Pero tampoco es una débil
Eres tú mismo el que se daña
Cuando pisa donde no debe
Hay que buscar el mejor camino
Pero no necesariamente el más fácil
Con lo difícil se aprende más
Aunque el camino en menos grácil.

Nunca debes tomar
Un camino ya recorrido
Es lo más bajo que puedes hacer
De esa forma la vida pierde sentido
Un mediocre más no has de ser
Suficiente conformismo hay en el mundo
Trata de cambiarte a ti mismo

Y solo así cambiarás al mundo.





Pensar sin palabras





En la vida existen muchas vías, muchas posibilidades, existen muchos caminos, e incluso creo que 'muchos' se quedaría corta como palabra, en incluso 'infinitos/as' se quedaría en el camino también, creo que ninguna palabra basta para este mundo, para esta vida.

Escoger un camino, esa es la parte difícil, la parte más crucial, el clímax del inicio de la vida, ya que aunque 'el esclavo sea esclavo, aun posee libertad de consciencia', y la libertad de un ser humano es permanente, es inexorable, es eterna, hasta el mismo Dios supremo, creador de todas las cosas y de todo el universo según el cristianismo, no puede hacer nada respecto al libre albedrío de los seres humanos, ni siquiera esa suprema deidad, entonces, todos tenemos derecho a escoger, todos tenemos esa posibilidad de dibujar nuestro propio camino.

¿Qué sucedería si alguien quiere negarte dicho derecho? Probablemente tú reclamarías, te indignaría naturalmente que alguien quiera restringir tu voluntad.

Hay que recalcar que existe un límite, o mejor dicho, dos límites, un límite que impide llegar al control absoluto y otro límite que impide llegar a la libertad absoluta. Eso hay que tenerlo bien claro. Ahora bien, si de alguna u otra manera te restringen la libertad, pues defiendes la libertad, y si te eliminan el control, defiendes el control; es decir, siempre buscarás equilibrar la balanza mientras seas una persona consciente y racional.

Esto que he mencionado antes bien se puede prestar a malinterpretaciones, pues cuando defiendes la libertad siempre habrá alguien que creerá que defiendes y quieres obtener la libertad absoluta, e igual pasa con el control, el ladrón creerá que el policía defiende el control absoluto.

Sería algo absolutista afirmar que en esta vida nada es absoluto, pero podemos decir que quizá nada es absoluto, que ni siquiera el equilibrio lo es, y por ello nadie puede pretender poseer la verdad suprema, porque la verdad está sujeta a las realidades y esta a su vez a las idealidades, es decir, que todo proviene del pensamiento, todo proviene del ser humano. Personalmente abogo por el humanismo, los pensamientos antropocéntricos siempre antes que los pensamientos escolásticos, por ello no creo en verdades absolutas.

Teniendo todo eso claro, podemos decir que el camino que tome cada ser humano no puede ser juzgado de manera absoluta, es decir, puede que a un ladrón lo juzgue un policía o que a un bigámico lo juzgue la iglesia católica, pero nadie tendrá la capacidad o autoridad para juzgar a alguien en su papel de 'ser humano'. Pueden juzgarlo en lo físico, en lo moral, en lo 'buen o mal ciudadano', en muchos aspectos, pero nunca como ser humano.

Aquel que esté libre de pecado que arroje la primera piedra, dijo probablemente alguna vez el fundador del cristianismo, y aunque muchos digan que 'el ser humano está condenado a errar', la verdad es que si alguien en su último suspiro de vida afirma: 'Soy el ser humano perfecto', pues, en su realidad e idealidad morirá creyendo que es perfecto, y nadie, absolutamente nadie tiene el poder de cambiar eso.

La libertad de pensar puede ser aquella única cosa que es absoluta. Puede que un ser humano esté influenciado por otro y por ese motivo piensa de la manera en que piensa, pero la verdad es que nada le impide pensar como quiere, en cambio, muchas cosas le impiden matar al presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. No es imposible, pero es difícil. Es más fácil matar a una mosca que matar a dicho mandatario, pero es más fácil pensar que matar a dicha mosca.

El ser humano nace pensando, vivir es pensar, ni la más remota soledad de un ser humano, ni que se encuentre en el desierto de Sahara o a más de mil leguas de cualquier otro ser viviente, le impedirá pensar.

Y para pensar no hacen falta palabras, las palabras son ilusorias, un mero invento del hombre, si tu progenitora no te empezara a decir a los seis meses de nacido 'yo soy tu mamá' entonces no tuvieras mamá, ¿comprendes?





Paradigma





Y nació hace siglos, cuando los vinos se bebían a base de agua y nacían ámbitos distintos de epistolación, con emociones cruzadas que dividían a aquel pueblo sin buena reputación, con ánimos de progresar hacia un nuevo mundo, hacia una nueva nación, se convirtió y se multiplicó, por agua se caminó, y a uno que otro se revivió, muchas mentiras históricas, muchas verdades platónicas.

Luciendo lo inlucible y repitiendo lo repetido, comiendo entre aves de bajo vuelo y bajando por carreteras al sur, cambiando los aires de solapación, la iglesia aquella se adueño de algunos viejos modales que suplantó con sus ideales, se crearon libros y normas, a las personas se les adoctrinó, se les enseñó, y después de todo el engaño subsistió, por ignorancia y medio de la difamación, el amor movió muchas fronteras y dirimió la innovación, a Galileo Galilei se le juzgó y condenó, ¿¡cómo va ser posible que el centro del sistema sea el sol!? La tierra es el centro de este universo, desde Génesis hasta Apocalipsis, ¿por qué habría de dudarse de la palabra de un ser superior?

"Y sin embargo se mueve."

Épica frase que todo humano debería conocer pero aún así no se da, no busca florecer, y algunas letras se pierden en la lejanía del sol innato cuando son juzgadas de insensibles y manipuladas, cuando son solo de entretenimiento, para pasar el rato, y es digno de aburrimiento, pero es que de parábolas y enseñanzas surgen dichos datos, no poseemos la verdad en esta relatividad, lo absoluto no existe en cualquier muestra de humanidad, con millares de errores por segundo respiramos, inspiramos al mundo a dejar la vagante perfección y solo respiramos el asqueroso carbón, morimos en el intento, creyendo en la nada, creyendo en cosas sin sustento, y no busco cambiar tu opinión, no me interesa tampoco tu reacción, para muchos enajenados graciosos estos resulta un enigma, pero sabemos que la verdad baila al compás de otra canción, todo esto que vivimos no es más que un paradigma.






Apocalipsis I





Respirando sin temor, caminando rápido y con furor, con alevosía de desenlace, con energía para a los demonios enfrentarse, levantando con fuerzas miles de almas del campo, rezándole a los santos. Buscando la palabra que destruya a la nación, esperando con ansias cualquier puta emoción, sintiendo en los huesos como el sistema implota, sintiendo lo insensible, cantando a todo pulmón, con una bandera y un rojo corazón, con muchas ganas, con mucha pasión.

Y sin sentido las banderas agitan miles de corazones de varias naciones, con sentido los olores invaden las peculiares incidencias del campo fecundante, maíces y arroces, con cafés y cacaos y lluvias de amores, con burbujas de colores y sangre, sangre por montón, única liberación, única salvación.

Apocalipsis.

Todos corren, todos gritan, todos desesperan, todos se liberan, todos respiran, todos están en júbilo, todos se aceleran, todos se dispersan, todos se ven a todos, todos contra todos, nadie contra nadie, animales, animales. Se van todas las luces, se van los escenarios, se van los cielos, se van los infiernos, se va todo lo servible, se queda lo inservible, lo inútil, lo indestructible, con miradas de desasosiego se enfrentan los hermanos, con besos en la boca se aman los odiados, se besan en la mano, se olvida lo soñado, lo anhelado.

Catástrofe universal, de tamaño natural, de origen natural, todos lamentan, todos lloran, revoluciones de alto calibre, rosas que suben a las nubes, y brisas que absorben el frío, anormales, sin corrientes en los ríos, con sonrisas de tristeza, e inmutables lágrimas de pereza, inercia natural en la sofocación, en lo más profundo del corazón se escuchan los latidos del riñón, en las branquias circula la sangre, por los oídos el oxígeno sale, enredadas esferas de emoción que perturban la sensación, con profunda dilatación, ojos que brotan del campo, maldiciones que salen de mil bocas, bendiciones de abuelas que se mueren y desbocan, ancianos inútiles que perturban alguna que otra sensación, animales atravesados y sin ninguna opción, perros muertos en medio de helipuertos que impiden la evacuación, desastres inesperados entre lágrimas de emoción, termina la canción, y aún faltan ángeles por caer, por aterrizar, aún están allí, algunos instrumentos titánicos por tocar, por escuchar, por imitar, por secundar.




Común III





Sin motivo y sin causa.
Sin consecuencia.
Sin aditivos, sin extras.
Sin nada.

Con comportamiento equilibrado.
Con un sinsentido.
Con una mezcla perfecta.
Con imparcialidad.

Una mezcla de colores que se da sin reglas.
Un mundo perdido que aparece en el mapa.
Una canción sin letra.
Una enfermedad innata.

Neutro, neutralidad, grisáceo, calibración.

Pensando en lo que no sucederá, sin saber que pasará.
Sin inspiración.
Averiguando e investigando.
Reconstrucción.

Un camino oscuro entre hojas de otoño, una sonrisa que se interpone en el movimiento de los dedos, de la escritura que surge en la profundidad más codiciada, en el sendero distante de las gaviotas, con todos los derechos reservados, con todos los riesgos presentes, perdiéndome en el amanecer, respirando las añoradas caricias que nunca surgieron de aquel cañón, de aquel abismo encantador, de lo oscuro y lo que no nace, de donde no se necesita la más pura salvación de ignaras mezclas históricas, de estupefacientes varios, sin ser legal, y sin dudar, gris, blanquinegro, sin interrelación.






Sin rodeos, sin pudor







Y hablar
y escribir
y decir
y mirar
y sonreír
y llorar
y cantar
y caminar
y tocar
y gritar
y susurrar
y gemir
y gestar
y volar
y subir
y bajar
y estar
y no estar
y ser
y no ser
y expresar
y sentir
y vivir. 

Una vida solamente, solo una, solo una, ¿qué hay que hacer? Aprovechar, usar todos los verbos al menos una vez, incluso matar, o robar, o mentir, ¿por qué no? El ser humano tiene una sed natural de conocimiento, y si nunca intentamos nada entonces nunca sabremos nada. Saciémonos, hagamos lo que nadie hace, lo que nadie se atreve, por lo menos un segundo de nuestras vidas seamos libres, por lo menos una vez expresemos lo que sentimos, ¿por qué callar? Nadie debe callar lo que su alma tanto grita, el daño interno es irreparable cuando el silencio corroe los sentidos, seamos y estemos, vivamos y sintamos, debemos conjugar cada verbo mil y un veces, debemos estar allí presentes, pasados, y futuros, debemos crear e imaginar, debemos oír, debemos probar, debemos oler, debemos tocar, debemos mirar, debemos usar lo que nadie está consciente que usa, usando la consciencia para saber que usamos lo que todos usan, debemos enredar, debemos confundir, debemos adornar, debemos complicar, pintemos un cielo, una montaña, un árbol, una casa, usemos colores fríos, cálidos, opacos, brillantes, usemos solo la imaginación, usemos solo el blanco y el negro, simplifiquemos, minimicemos, expliquemos, entendemos, creemos el balance, un día blanco, un día negro, pero siempre un promedio gris, equilibremos, porque de eso se trata la vida, de un equilibrio constante, y eso podría sustentarlo científicamente, aunque ya Lavoisier lo hizo, ya pesó, ya midió, ya calculó, y eso no significa que yo no pueda hacerlo, pero debemos escalonar, usar a nuestro pasado como peldaño para pisar el presente y subir al futuro, recorrer la escalera sin olvidar que ya pisamos el infierno y vamos a un cielo, pero volteemos, giremos, hagamos desastres, ¿por qué no ir al infierno subiendo desde el cielo? ¿por qué no morir viviendo y vivir al morir? ¿por qué no odiar a los padres y amar a los dictadores? Porque las mentes se cierran a las posibilidades, muchas de ellas, y no seguí preguntando por el miedo a que me juzgaran si continuaba volteando, pero algún día lo voltearé todo, algún día cambiaré radicalmente las mentes de todos, es una fantasía, pero es mi sueño, quizá no lo logre, quizá si, pero no me daré por vencido sin siquiera intentarlo, iré caminando, o iré gateando, iré volando o un tanque de guerra manejando, pero de que iré, iré, pero lo haré de manera especial, a mi manera, y a la vez a la manera de los demás, siempre me gustó recorrer el camino difícil y llegar hasta casi el final, pero sin que me vean en la meta, regresarme y después recorrer el camino fácil, llegar y que piensen que soy un mediocre que prefirió el camino fácil no me afecta, dentro de mí sé cuan difícil era el otro camino, ¿por qué escoger uno solo si puedo escoger los dos? Impossible is nothing dice la marca que no me usa sino que estoy usando yo, al fin y al cabo desde aquí mi meta yo veo, intentaré todo lo que pueda y mantendré vivo mi honor, llegaré hasta ti sin rodeos, llegaré hasta ti sin pudor.





Mi amor.






Rehabilitación






Necesitando cambiar las cosas, ordenar ideas, perdido en la marea, estoy yo en una cama sin rosas, pero rompiendo esquemas quiero imaginarme, y sin energías no quedarme, mi cabeza muchas ideas sondea, mi cabeza varias veces se voltea, pero necesito reparar eso, en realidad necesito muchas cosas, necesito un abrazo y un beso, necesito mi cama de rosas. Sabiendo como suenan las trompetas, sabiendo como el jazz erosiona los altavoces, sabiendo lo insabible, sin pudor y con unas ganas incontenibles, esperando que caiga un ángel y me salve, esperando lo inesperado, lo inesperable, lo grandioso, un momento silencioso, entre cuatro paredes blancas de algodón, anime en el piso y techo, sin haber nada malo hecho, allí estoy preso, con obvia sumisión, y mi mente cantando otra vez una estúpida canción, sabes que no soy bueno, que soy un problema, que estoy allí porque necesitaba una reparación, un momento sereno, la ausencia de mi clásico emblema, sin correr riesgos y con mucha preocupación, ironizando una vez más, una voz que surge del fondo del salón, alguien cantando sin pedir permiso, así sin más, con mucha afinación, como si estuviera en un importante compromiso, representando una comedia, una locura, contándose a sí mismo el problema, y resolviendo con pinturas dañadas las muestras cúbicas de hace siglos, imaginando unas luces que blanquean la pared, una valla publicitaria patrocinada por el Sr. Jones, que habló con la juventud y mandó a comer frituras a la muerte, no hay más referencia que la voz sonada en aquella radio estación.






Aquel lugar donde probé mi mala suerte, tocando los botones y moviendo las perillas, micrófonos que salían de las paredes como fantasmas que no son contenidos por redes, yo caía porque me quitaban la silla, y estaba mi amiga riéndose, burlándose, ella es solo una amiga, pero su risa me contagiaba y podía oír mis pies cantando una linda canción, lentamente se acercó y mi mano tomó, fría y suave, como el satélite, nunca amada pero siempre querida, solo amigos, solo amigos, solo amigos, queriendo contacto, con previa anticipación, una voz tenue que decía lo indecible, se revisaban los documentos del otro lado cuando divisan algo inesperado, que no es una historia, el vidrio se templaba y separaba la cabina, aún estamos en aquel lugar, aun se volvía atrás, y de repente llegaban las ganas de llorar, volvíamos al luto, increíblemente recordaba todo el pasado, como si una bala se aproximara a mí a toda velocidad, estaba mi vida con tacones y vestido de gala caminando frente a mí, caminando con estilo, si, con sensualidad, lucía un raro maquillaje, atrás le perseguían muchos problemas, eran raros, eran muy raros, eran hermosos, siempre presentes e incondicionales, siempre allí, lo que todos quieren de alguien, esas personas cumplían los requisitos, y tropezó, mi vida tropezó, intenté ayudarle pero vino el reloj y me dijo que no podía pasar, le dije que hablé con el espacio y me dijo que él no podía ser desautorizado, que él trabajaba día y noche, volví a llorar, no podía moverme, no podía ni pestañear, solo lágrimas salían con un largo camino que tomar, con una especie de suspiro que salía de repente, sin dudar, volvía a aquel hermoso color, el negro y perdía, perdía y perdía.

Era mi mala suerte otra vez, cuando ya me encontraba en un casino, muchas luces y mucha gente hablando, unos llorando, pero no como yo, ellos lloraban con lágrimas de felicidad mientras algunos le aplaudían, yo no entendía que pasaba, había una rueda girando en mi espalda, volteé y estaba una hermosa chica sonriéndome, ella decía ‘si rojo canta yo tuya’, como cavernícola, yo no entendí hasta que la rueda se empezó a detener, en el centro rezaba ‘game of love’ mientras muchas personas leían como un periódico los ojos de la chica, y los colores en la rueda se mostraban poco a poco mientras perdía velocidad, solo eran cinco, verde, azul, rosa, amarillo y… negro, el perdedor era yo, y él, y todos, porque el rojo no estaba, el amor es un juego diseñado para perder, y el sol se iba, no sé qué había pasado pero ya estaba en el campo, en una casa solitaria donde se observaba una llanura hermosa que reflejaba las nubes sin necesidad de agua, con sonrisas estaban las vacas mirando a los toros, flirteando con la luna de espaldas, miles de estrellas ya los observaban, pero solo eran luciérnagas para ellos, el rojo existía para el toro, solo en su imaginación, pero ambos se acercaron, yo lloraba otra vez, no sé qué pasó pero no pude ver más, era el universo negándome la vista a aquel que ganó el juego, el sol se fue hace rato, el sol tampoco pudo ver, y la luna se había ocultado, tras las nubes, y la ciudad miles de luces prendíó y a las estrellas ocultó, lo cierto es que hubo una conspiración, al día siguiente todos creyeron que el toro perdió, yo desperté, solo, completamente solo, pude aspirar el olor a café, pude sentir la elegancia del día, pude entender porque todo se caía, la soledad había dejado una nota en mi mesa de noche, decía que estaba tomando una ducha, que no me preocupara, me pregunté por qué me decía tal cosa tan obvia, y luego leí la posdata y rezaba ‘sé que tus miedos te corroen, sé que estás y no estás, que te pierdes fácil, así que deja las preguntas a un lado, y léeme los labios, esos que ya ahora no puedes observar’.

Yo sonreí como tonto, yo empecé a pensar en muchas cosas, pero desperté solo, desperté completamente solo, y cada vez que pensaba, estaba más solo, y mi agenda indicaba algo increíble, era una guerra a las trece horas, empecé a correr de lado a lado, caminé por la ciudad con la mirada perdida, no sabía dónde estaba, sabía que tenía un compromiso y no sabía que ropa usar, sabía que perdería si no iba y si iba también, era la prueba inesperada, no me sentía preparado, no sabía ni el objetivo, ni porque peleaba, escuchaba voces de coros celestiales, era una guerra insana, era alguna guerra de película, no sabía que era, era lo que no esperaba, era un desconocimiento, una ignorancia, un miedo, era yo, siempre yo, pensaba en todos los sentidos, y no encontraba ninguno, había llegado la hora.

Llegó alguien, me saludó, me dijo ‘yo soy ella’ y me abrazó, me dijo que era la única, me dijo que estaba allí para ser incondicional y que me tenía que preparar, puso su mano en mi frente y con la otra me acarició la mejilla, pude abrir los ojos y en un bosque me encontraba, en silencio y sin nadie que me viera, hasta que la divisé a ella, pude notar su hermosa sonrisa, pude notar el color negro de su ropa, era incondicional, era alguien que me parecía haber visto antes, era rara, extraña, no sé, muy rara, me dijo que solo me podía abrazar a mí, y yo le dije que estaba bien, que podía hacerlo cuantas veces quisiera.

Y empezó una adicción, una sin fin, y me parecía haber vivido cien años ya, sentía una vejez y experiencia única, era un error de programación seguramente, de repente todo se volvió rojo, y habían trazas negras, había unos ojos muy grandes observándome en el cielo, rojo este, ella vino desde atrás y me dio su mano, ella me dijo que teníamos que caminar, me dio un beso y siguió adelante, llevándome con ella, yo arrastraba los pies, no quería caminar, ella era muy fuerte, sin problemas me llevaba, y yo no entendía aun que era lo que pasaba, había perdido el sentido de la conciencia desde hace unas horas, y el sol quemaba mi piel, cuando ella me dijo, estamos perdidos, no sé a dónde vamos, no tengo ni idea.

Y pestañeé.

Volví a abrir los ojos y solo vi blanco, algodón en las paredes, anime en el piso y en el techo, había una televisión y música sin sonido, silencio en un señor, de apellido Jones, me dijo algo que no escuché, él tenía una bata blanca, y yo le hice señas de que no lo podía escuchar, sacó un bolígrafo rojo y escribió en una agenda que tenía un dibujo de un sol en la portada, mientras escribía vi el televisor, parecía repetir algún programa de animales y cosas por el estilo en una granja, luego se cambió solo el canal, me asombré y me tapé los ojos, comencé a llorar y fui quitando mis manos de los ojos para que las lágrimas pudieran bajar, sin querer vi la televisión y había un video musical, ‘if there’s a future we want it now’ decía sin parar la estúpida caja de cartón, luego algún dibujo animado hacía de las suyas frente al niño que aguardaba ansioso el comienzo de otro capítulo, un chico vestido de azul le tocaba la frente al otro, eran del mismo clan, ambos tenía ojos raros, rojos, con negro, ambos creaban cosas, raras, y se apagó sola la televisión, volteé y vi al doctor, no vi a su encarnación, él me mostró la nota y decía: lo siento, tienes que ir a rehabilitación.


Dedicado a Amy Jade Winehouse, dondequiera que estés.





De cabeza






Caminaría en reversa si decidiera no mirarte y alejarme de ti, sumaría un número negativo con tal de que no sea una resta, yo podaría completo aquel de mi universidad inmenso jardín, y llegaría a casa sin noticias funestas, tocando un raro y rojo violín.

Y es que muero por conocerte, por abrir esa puerta, por pasar cuando estés ausente y espiar en tus gavetas. Y es que sé que eres terca, no me dejarías pasar, y como yo contigo no quiero pelear, mejor te dejo quieta. Aunque la idea de dejarte no es para nada agradable, en cambio el 'para siempre' es una idea muy bonita, pero tu lo dijiste matando ilusiones despreciables, de ideas no se puede vivir, lo dijiste tu, carajita. 

Caminando con conectores, intentando desaparecer miedos, sin saber que hacer y con las trenzas sueltas, siendo fiscal y obviando los infractores, de cabeza me tienes, de cabeza en el ruedo. Y sin una yé no puedo empezar, es como una idea que no debe empezar, es como una camino que no quiere empezar, es como lo nuestro, que no termina de empezar. 

Arrechera da, y perdonad, pero es que bah, me molesta tanta seriedad, cuando de risas hemos de alimentarnos, cuando con besos hemos de enamorarnos, quizá haga falta imaginación, debido a limitaciones físicas, pero a mi no me importa, maldición, al fin y al cabo solo son ideas empíricas.

Desconocimiento de emoción, ignorancia de sentimiento, es querer permanecer dormido, mientras se sueña despierto, es viajar rápido en un carro, es pensar que nada ha sucedido, es interesarme en lo extraño, es buscar lo más jodido. 

Encontrar en un sofá rojo tu cuerpo tendido, estar presente y dejar las huellas de tus mejillas plasmadas en mis dedos, es imaginar que sopla la brisa y puedo sentir el olor de tu hermoso cabello, es estar allí presente, contigo, con lo hermoso, sin esto, sin lo aquello. Regalar caricias y cafés mañaneros, regalar buenos días sin esperar caramelos, esperar tu pestañeo y mirar con descaro, es imaginar muchas veces lo que siempre he soñado.

Al fin y al cabo abrí los ojos, me desperté y me enderecé, otra desilusión, y si, quizá es la imaginación, pero yo siempre espero lo peor, prefiero imaginar que para ti soy invisible, y pierdo las ganas de intentarlo, empiezo a decepcionarme, caigo en la tristeza, en un frío letargo, empiezo a desplomarme, y vuelves a pasar, observo tu belleza, te miro un par de veces, y vuelvo a ilusionarme, después de tanta vaina, me vuelves a poner de cabeza.






Famas y cronopios





Pensando en voz baja llegan recuerdos, susurrando las palabras ya dichas estamos, permítame escribir como me plazca, la libertad me la concede este tiempo en el que estoy viviendo y del que soy amo, mi dios es ante humanos, aunque la palabra le quede chica, aunque a estas alturas sin él ya el espacio nazca. Y Cortázar lo indica, año 62 del siglo XX, aquel argentino lo exterioriza, demuestra en letras redundantes que el que siempre criticado por cronopio tenía la más infalible razón después de todo, y antes que nada, creyéndose alguien importante como para dar instrucciones al momento de dar cuerda a un reloj, pero esa razón está condicionada, si la decisión llega intuitivamente a la mente del humano, correr y adelantarse al tiempo, comprendiendo que lo que en verdad importa es mundano, que la absolutidad son palabras vacías que se quedan adentro.
¿Por qué prosa si existe verso? La pregunta existe desde inmemorables tiempos y aun en esta época la respuesta es un espejo convexo, con reflejos de irises y venas pequeñas, rojos fríos y azules cálidos, una contradicción continua, un caos inmenso. Y es que el tiempo está sujeto al humano, y el humano a su vez sujeto al tiempo, solo es una palabra que se atraviesa en el diccionario, si no me cree pregúntele a los célebres universales y su raro e infame problema milenario, saldrán los nominalistas a ebullir sus palabras para que empañen los ojos de los niños en las escuelas, quemarán los ‘catálogos de palabras’ y se dedicarán a mostrarles los satélites y aquellos notorios fenómenos astronómicos como significados de aquella deidad significante, grupos de élite que aburren abogados para que se arrojen desde el saliente, y no precisamente por delante.
‘¿Qué más quiere, qué más quiere?’ ¿Busca acaso que todo se absolutice y se deje en claro que solo se puede confiar en una religión absurda que lleva miles de años esclavizando a individuos innatamente ingenuos de razas diversas? No sé si se le pueda pedir al papa que beba cervezas, pero en todo caso las monjas lo besan y de allí no sale ni la más mínima palabra de condena, se esfuman las acciones como la ilusión después de la desavenencia de los cantos de sirena, después de todo y de nada.
Y es que después de todo ni siquiera el nihilismo está exento de lo hablado, después de todo hasta los agnósticos se rigen por las palabras, y los conceptualistas y realistas no pueden hacer nada mientras tú hablas, después de todo la vida ya está fijada y el sistema implantado, pero la pregunta es, si aún existe un futuro ¿por qué ‘después de todo’? ¿Será que el todo no lo es todo? ¿Y si es solo una palabra más? De no-entendimientos nacieron los dulces aposentos de los sabios alquimistas, que por más que buscaban nunca hallaban las necesarias pistas, y después de tanto pensar inventaban caras planas y obviaban las aristas, el tiempo les reservaba las credenciales y el cuarzo les marcaba las horas para que no hicieran desastres, para que descansaran la vista, para que lavaran sus prendas y luego las arreglaran con el sastre.
Con su cara lavada y blanca se presenta la tan vagamente nombrada y ya en esta era moderna codiciada, aquella que quita y da al mismo tiempo, nominada por alguien como muerte, nominada por otro como defunción, quizá solo fue la emoción que les hizo no estar de acuerdo, en fin creo que deberíamos preguntarle a los cerdos, a ver si entre sus patas encontramos algo más absurdo, algo menos sensato, porque después de todo está la muerte, y la muerte es el futuro preciado, es la esperanza al fin y al cabo, es la fe y el apocalipsis mezclados. Pero incondicionalmente (y matemáticamente) existe el límite por la izquierda de la muerte, izquierda por que los números a través del tiempo humano van en aumento, nominados como edad, y cuando llegamos aproximadamente a cien, llegamos al límite, a la muerte, cabría preguntar ¿la muerte es positiva o negativa? Ya el sistema está instaurado, ya lo hecho no se puede cambiar porque si lo haces eres revolucionario y en mi país esta palabra es repugnada por muchos, cuidado sino la mayoría, y cuidado si no hay pena de muerte en un futuro no muy lejano para todo aquel que la haya en un pasado adoptado. El límite tendería a infinito si al caso vamos, pues nadie sabe que es el infinito, nadie sabe que es la muerte, y aquí Pitágoras sonreiría como tonto, con picardía, después de todo la matemática si servía, pero igual nadie la entendería, ignaros de excremento, diría un presidente muerto.
Y allí está, la humanidad, como siempre omnipresente desde tiempos memorables y feniciamente escritos, en constante búsqueda de una creencia, buscando algo en lo cual dejar plasmados los deseos personales y confiar en que aquella deidad se ocupará de su encargo, suplirá y proveerá, siempre dejando a un lado lo real para observar lo surreal y fantástico, estableciendo como válido algo absoluto que no cabe en este mundo relativo, pero al fin y al cabo cada quien es dueño y señor de su consciencia, de aquello que nos lleva a tener fe o no tenerla, aquello que nos indica si creer, no creer, o no saber.


Y esta cláusula; después de todo, al fin y al cabo, pleonasmos y reiteraciones necesarias, aunque no lo parezca, debería ser algo como la nada, simplemente decir que nada importa, que al final solo es una medida de una duración y que ya las palabras no merecen distinguida mención, que ya lo que no tiene sentido pasó de moda y que ahora hay que escribir seriamente y en llana prosa, que la ironía no tiene cabida y que el sarcasmo es inusitado, que las licencias poéticas se vencieron y que ya la burocracia ha hecho fiesta múltiples veces en la casa de los Cisneros, que nada tiene sentido y que hay que vivir por vivir, al fin y al cabo y después de todo, todo acabará, todo terminará, y el reloj estará allí observándonos, quizá burlándose, quizá llorando, se va sufriendo un humano, se va un esclavo, todo debería tener sentido si abre su mente, quizá lo que he escrito es claramente imberbe, pero por más que sea, creo en el tiempo, y en que me dará la razón, solo si sé correr y si se adelantarme, porque de trampas está hecho el mundo, y al fin y al cabo y después de todo, yo también soy parte de este puto mundo.





Pestañeando






Abrí mis ojos, y no estabas mirando.
Abrí mis ojos, a otra persona estabas algo susurrando.
Cerré mis ojos, deseé que no fuera cierto.
Abrí mis ojos, y nada estaba pasando.
Entrecerré mis ojos, algo a lo lejos estabas señalando.
Abrí bien mis ojos, y pasaba algo incorrecto.
Cerré mis ojos, intenté seguirlo intentando.
Abrí mis ojos y ya estos estaban llorando.
Abrí mis ojos, y nada estaba pasando.
Abrí otra vez mis ojos, y nunca los había cerrado.
Apagué la luz, y todo transcurría normal.
Cerré los ojos, nada había cambiado.
Abrí tus ojos, y encontré mil universos.
Abrí los míos, y mía no eras.
Encendí la luz, ya rendido me estaba marchando.
Abrí mis ojos, y estaba allí, la realidad bastarda.
Abriste tus ojos, y ya yo no estaba.
Abriste y cerraste tus ojos, una y otra vez, ya nadie te esperaba.
Volteé, y de inmediato me dieron ganas de regresar.
Cerré los ojos, y nada estaba pasando.
Abrí los ojos, y ya te estaba amando.
Cerraste tus ojos, y me estabas besando.
Cerré los míos y eras todo para mi.
Abriste tus ojos, y me observaste sonriendo.
Abrí mis ojos y estabas corriendo.
Abrí mis ojos, y nada estaba pasando.
Abriste los tuyos, y nada estaba pasando.
Nos miramos uno al otro, y solo estábamos soñando.
Encendieron la luz, y solo estábamos pestañeando.