En el día mas lluvioso de marzo, frente a frente están aquellos órganos que representan uno de los sentidos, pero lamentablemente este hecho solo permite que solo se pueda describir la afortunada esencia que está deslumbrando a la otra. Y fueron dos personas que formaron a esa hermosa muestra de humanidad, naturaleza afín a la belleza, integridad de aspectos agradables que enamoran a las vistas mas insaciables, una sensación fría esta presente al mirar la piel blanca y sus ojos contrastando la innata facción perfecta de matices suaves que regala un paisaje de orden especial, con sencillas marcas que enseñan la propiedad mas característica de la humana, su naturalidad e imperfección.
Y desde lo externo se observa la flor elevándose ante las fugaces miradas de las golondrinas sin alimento, furtivo el vuelo vengando la sensación de restricción, su libertad era prueba de su belleza, precioso el giro dado por la perspectiva que buscaba el visor mas arraigado. El arte aparecía justo en el instante en el que se dirigía la mirada a los ojos de aquella niña tan encantadora que cautivaba al mas atento y detallista dentro del montón, pues terceros no tenían el mas mínimo conocimiento orientado acerca de aquella muestra insensata que desequilibra el mundo común, el mundo imperfecto, pero no es mas que algo común, natural y sencillo en el pequeño mundo perfecto dentro del mundo imperfecto.
Este humilde servidor pertenece al mundo imperfecto, y merecedor no es de admirar el mundo perfecto, uno que lleva tu nombre, tu rostro, tus ojos, tus labios, tus clavículas, tu cintura, tus letrado cuerpo en mis palabras, tus hermosos pensamientos fundidos con los míos, tus ideas realizando cambios en mi, tus trivialidades demostrando tu naturalidad, tus sentimientos que corresponden los míos, eres un mundo, uno que solo conozco yo, pero no cualquiera, eres mi mundo, mio y de nadie mas, ya te aparte, ya soy egoísta, no quiero que nadie mas vea tus hermosas pinceladas de belleza, esas que la naturaleza supieron pintar tan bien, esas que la brisa nocturna y marítima supieron moldear, aquellas a las cuales la oscuridad supo brindar el color perfecto, el tono deseado, sin duda no quiero que ojos que no sean el par perteneciente a mi observen tu perfecta imperfección, no quiero.
El reflejo de pasiones intensas se nota en la húmeda hoja caída de aquel árbol ya sin hojas pero con mas vida que la orilla del río dulce que dramatiza las opiniones inertes de la tierra mojada, con desaciertos de amor, y sentimientos de esperanza, con ojos de encanto observando aquel frío tempano de hielo, sin duda la temprana nube indecente estaba mirando la sensualidad admitida en malvadas antagonistas sin color que buscan degollar las fuertes bases de amores aparentemente eternos con ojos ciegos y cataratas atravesadas entre rascacielos de insinuación, con sentidas marcas de tragedias y con mas que catorce fallas de movimientos atómicos sin duda perfectos con inicua solución y comparación de tamaño considerable, con colores pasteles se descabezan las decisiones, y con la madera húmeda se olvidan las inútiles cuestiones, con aquel césped mojado se recordaba el sueño donde apareciste por primera vez con ganas de irte y miradas indiferentes con inimaginables desviaciones, sin ganas de nada, pero con intenciones de todo, así me gustó, por momentos la sencillez desagrada y la complejidad enamora, déjame ver tus ojos húmedos y saber que hay allí miedos, para decirte sin duda que yo también tengo miedos pero simplemente los aparto para deshacer la soda derramada en el suelo del café, y escribir una historia con sabores especiales, sin atónitos finales, sin referencias esta vez, me atrevo a mirar tus ojos, y caer en el vicio eterno de la inamovilidad de los míos, una cita entre ellos, dos pares conversando y emitiendo juicios de amor, con claras muestras y gestos de encanto, gusto y deleite, un ambiente de sinceros sentimientos, que no quede nada mas que esperanza embotellada, la bebida en el centro de una simple mesa maltratada, con una sombra que muestra implícitamente algunas nubes mancilladas, aquí estoy y cumplo una de mis utopías de vidas pasadas, tener contigo una esplendida y maravillosa cita entre miradas.
El reflejo de pasiones intensas se nota en la húmeda hoja caída de aquel árbol ya sin hojas pero con mas vida que la orilla del río dulce que dramatiza las opiniones inertes de la tierra mojada, con desaciertos de amor, y sentimientos de esperanza, con ojos de encanto observando aquel frío tempano de hielo, sin duda la temprana nube indecente estaba mirando la sensualidad admitida en malvadas antagonistas sin color que buscan degollar las fuertes bases de amores aparentemente eternos con ojos ciegos y cataratas atravesadas entre rascacielos de insinuación, con sentidas marcas de tragedias y con mas que catorce fallas de movimientos atómicos sin duda perfectos con inicua solución y comparación de tamaño considerable, con colores pasteles se descabezan las decisiones, y con la madera húmeda se olvidan las inútiles cuestiones, con aquel césped mojado se recordaba el sueño donde apareciste por primera vez con ganas de irte y miradas indiferentes con inimaginables desviaciones, sin ganas de nada, pero con intenciones de todo, así me gustó, por momentos la sencillez desagrada y la complejidad enamora, déjame ver tus ojos húmedos y saber que hay allí miedos, para decirte sin duda que yo también tengo miedos pero simplemente los aparto para deshacer la soda derramada en el suelo del café, y escribir una historia con sabores especiales, sin atónitos finales, sin referencias esta vez, me atrevo a mirar tus ojos, y caer en el vicio eterno de la inamovilidad de los míos, una cita entre ellos, dos pares conversando y emitiendo juicios de amor, con claras muestras y gestos de encanto, gusto y deleite, un ambiente de sinceros sentimientos, que no quede nada mas que esperanza embotellada, la bebida en el centro de una simple mesa maltratada, con una sombra que muestra implícitamente algunas nubes mancilladas, aquí estoy y cumplo una de mis utopías de vidas pasadas, tener contigo una esplendida y maravillosa cita entre miradas.