Cada noche pienso más y más, en ti, en ti se me va gran parte del tiempo, en la creación de aquellos mundos imaginarios donde estás a mi lado, donde te puedo sentir como nunca, como quisiera que fuera siempre, porque por ti vivo, por ti estoy aquí. En la noche mas fría de todas eres el abrigo por el cual suspiro, en la madrugada mas somnolienta eres el motivo por el cual me mantengo despierto, en la mañana mas calurosa eres la brisa que me refresca, eres lo fundamental, lo necesario. Haces falta, justo así como una espina es parte fundamental de una rosa, como el retroceso en el arma luego de un disparo, como la guerra antes de la paz, como el dolor antes del parto, como la muerte después de la vida, una discusión contigo es parte esencial, no puede faltar, y a pesar de todo, me hace feliz. Las aves pasan, la brisa sopla, las hermosas hojas de los arboles crean ese precioso sonido tan especial, tan relajante, estas tu allí, conociendo con tus ojos el atontamiento de mi sonrisa, yo admirando la descomposición lumínica en tus ojos, me gusta sufrir, no me importaría verte a los ojos así sean un par de soles, no lo pensaría dos veces. Eres la sombra que se mueve y repite en un túnel, ese efecto artístico que tanto me gusta, por segundos oscuridad, por segundo pasa la luz, a una velocidad perceptible, admirable, siempre buscando mantener el efecto en un bucle infinito, quisiera vivir para contarlo, quizá no sea un túnel tan especial como el de Sábato, pero es la disposición de tus luces la que me mueve, la que me atrae.
Y por qué dejar de pensarte, si eso me hace feliz y me parece un arte, habría de llamarse décimo para el mundo, pero quién soy yo, un vagabundo con estilo pésimo, uno que busca en ti salvación, uno al que no le importa la inhibición de tus pensamientos, podría trabajar toda una vida por sacarlos a flote, así como los días pasan, las nubes cambian de forma, nunca se repite una, aunque todas sean semejantes, lleven los mismos sustantivos y su composición sea la misma, una lloverá un día como puede que otra llueva ayer, y el diluvio caiga mañana, que el sol salga en la noche, las nubes crean su estancia, un lugar cómodo donde aguardarse del frío, ¿qué por ser sol no puede tenerlo? eso era ayer cuando Jesús caminaba por el agua tomado de la mano con Criss Angel, cuando Harry Styles besaba a Paul McCartney y cuando Shakira bailaba con Frank Sinatra, cuando el crepúsculo era lo mas hermoso y no cuando era lo mas escandaloso, cuando el milenio terminaba y no empezaba, era el momento de trabajar en un abrigo resistente al fuego ¡pero si el calor es interno! no cabe duda de que tampoco es eterno, haré como Galileo y diré que sin embargo se mueve, aunque digan que no, se mueve, el latir de mi corazón no necesita marcador, en una vida tuya puede caber una mía, si es que acaso creamos fantasías, no me interesa lo que piensen o lo que lean, si he de buscar un refugio ha de ser entre tus piernas, así como la tierra lo hace anualmente, manteniendo distancia con el sol, para tener las características deseadas, así como la vuelta al mundo en ochenta días del iluso Verne, así como cuando buscas en un bosque y no sabes ni que buscas en ese bosque y terminas buscando un bosque en el bosque donde buscaste, como lo abstracto y lo que no tiene sentido, lo que empieza bien y termina mal, clásico pero anormal, que algo no suceda como tu esperabas no significa que sea inútil, quizá el rodeo me ha servido de cábala, así como Usain Bolt saluda a las cámaras, así como cuando tu mama ve las vajillas y viene del mas allá y grita ¡lávalas!, no así como cuando ves las mal llamadas estrellas fugaces y ni te da tiempo de decir ¡grábalas!, yo no sé, ya que más, tal vez quizá lo que yo quiera, es tenerte bajo mis sábanas.