En días pasados de la inconsciente rutina, se presentaron varias personas repetitivas, nadie especial, y créanme que nada de diatribas le esperan, solo algunos besos detrás de las cortinas. Sin referirse a nadie escribió el injusto, algo igual me pasa ahora, algo un poco sin sentido, pero es que aun no veo la hora, estaba sentado perdido en alguna canción, cantando y mostrando ciertas sonrisas, estaba imaginando la visión de las personas que me importan cuando yo actuara, mientras me jubilaba de la misa, suelo hacer eso, lo primero, pero hay veces en que se debe dejar de lado acciones tan sumisas, tan... vacías.
Una ducha bajo la espera, se descargan cosas al mismo tiempo, a la misma hora, varios servidores, uno es mi cuerpo y el otro la computadora, injusta sensación la de ahora, pero es que esa es otra de mis pasiones, binarias son las emociones que me conmueven a la hora de programar ciertos patrones de información, nada especial, tampoco se escapaba de aquella canción.
Un suspiro que se escapa, eso es algo clásico cuando bebo mi amado café y muevo mi cuello de lado a lado buscando reparar lo indeseado, buscando sentir lo que ya conozco, y sin repetir, lo anhelado. Pero es que es de humanos, no se puede evitar, pero es que hola es cliché entonces, si te atreves a criticar, yo solo repito cuando vuelvo a sentir, lo ya sentido, lo insensible, el sentimiento, aguda emoción de repetición, pero es que las redundancias son arte de repetición, necesario repetir que vale tanta repetición, es un sentimiento, y si parezco un insensible, pues lo siento.
Eso ya es parte de mi, jugar con ciertas palabras, porque soy solo un niño escribiendo esto, soy solo alguien que teclea, que usa la tinta digital, y se deja leer por alguien más, y aunque no me gusta darle personalidad a mis letras, aquí siempre estoy yo, siempre está Ray, ese diminutivo de mi segundo nombre, no sé cuando se me ocurrió, pero en la vida virtual que llevo, algo que cada día se hace más normal en este mundo real, soy conocido de dicha manera, y eso me gusta, porque siempre me aclara que lo virtual es aquella burbuja en la que se escapa de lo real, o quizá al revés, o quizá no se escapa de nada, o quizá todo es mentira, quizá, quién sabe, yo no lo sé.
Irónico que el ignorante llame ignorante a otro ignorante, ya esto no es un juego de palabras, ahora es la verdad, es que todos somos ignorantes, en el primer, en el segundo, en el tercer, o en cualquier sentido, incluso en el otro, ese que estas letras no tienen, si miras arriba el titulo que llevan todas en general, por eso es que nacemos sin hablar pero morimos diciendo, porque a medida que pasa el tiempo vamos aprendiendo, vamos escribiendo, vamos leyendo, vamos perdiendo, como en sin rodeos y sin pudor, conjugando todos los verbos, vivir es conjugar, jugar el juego, con un con delante, delante por qué, no sé, siempre se me ha hecho difícil diferenciar sufijos de prefijos, por que antes es delante cuando debería ser atrás, pero es que según algunas academias lo primero está a la izquierda, y tiene sentido ahora que lo pienso, pero se me ocurre el idioma árabe, pero ahora que lo pienso también las susodichas academias son de la española nación, así que mejor me callo la boca y paso a la conclusión.
Así como se acaba el vino después de tomar, así como Frangélico después de pintar el detalle del Juicio Final, ese que si buscas en en el buscador, saldrá como un licor, y no como un pintor, lamentable la posición del maldito alcohol, temática que surge de una mirada a un bar, letras que surgen de la nada, y eso me hace pensar en toda la inspiración que no está en un bar, en todas las cosas que aun faltan por mirar, en todos lo sonidos, los olores, los sabores, las texturas, todos las veces que me falta sentir para luego imaginar, solo pido tinta, solo pido un papel, y al menos un sentido, no me importa el otro sentido, nunca lo he tenido, intercambio mi oxígeno a quienquiera canjear, dudosa procedencia no es admitida, tabú es el arma prohibida, repetición de sensación, repetición de canción, bucle infinito de miradas, siempre esperando estoy de ti una puta llamada, musa solitaria, puedo cantarte una y mil canciones, aunque ya sé que te conformas con una sola canción, eres llamada por los humanos futuro, y aquí en este presente inexistente te busco, no te espero aunque si te espero, es irónico y contradictorio, pero este soy yo, quizá uno más del montón, con una que otra oscura sensación.