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Diario





Bicicleta sin rueda, sin pedal.

Otoño primaveral, verano invernal.

La cueva oscura llena de falsa claridad.

Es el más grande amor en tiempos de austeridad.



Pleno conocimiento de causa y sanción.

Piano con sonido mutuo de sin-emoción.

Sinceridad sumida en desgracias.

Una llana verdad con falacias.










Una lágrima y una guitarra en el cuarto.
A punto de dar el salto.
Tú fuera, con frío pero sin extrañarme.
Esperando que vengas a salvarme.
Yo dentro muriendo por dentro.
Odiando este amor que siento.




Corazón



No es fácil querer, lo fácil es rechazar.

No es fácil soñar, lo facil es despertar.

No es fácil desear, lo fácil es ignorar.

No es fácil alabar, lo fácil es criticar.

No es fácil amar, lo fácil es odiar.

No es fácil venir, lo fácil es ir.

No es fácil vivir, lo fácil es sufrir.

No es fácil sentir, lo fácil es mentir.

No es fácil decir, lo fácil es escribir.

No es fácil existir, lo fácil es dejar de existir.


Ni las nubes ni el cielo dictan qué es sencillo o que no lo es, ni los inviernos ni las primaveras dictan el paisaje que indica si lo simple es lo indicado o no, ni los veranos dicen con sus rayos de sol si es humano hacer el bien con lo simple o con lo contrario, mucho menos un otoño nos reza en su caída que es lo que debemos hacer. 

Pero los corazones si nos hablan, y aunque los corazones no nos dicen absolutamente nada, nos lo comunican todo. Y es que el latir de un corazón tiene un motivo y una razón, desde un principio siempre será el fruto de un amor o una pasión, y para siempre existirá una ilusión tintada con esperanza, tal que la razón del latido es lo que hace fácil o difícil un acto, donde aquella razón dependiendo de sus colores y sombras hace fácil cualquier cosa difícil si sus colores son tan hermosos como la luna llena o el cinturón de Orión en medianoche, o difícil aquello fácil si el prisma no difracta. Encontrar una razón es un clavel en un desierto o un mapa en un laberinto lleno de sombrias paredes y tenues reflejos, aquella razón es un clímax en potencia si la meta es lograda, y aquella razón de aquel lindo y hermoso latir tiene un mérito invalorable para tu corazón por el solo hecho de existir.

El corazón si entiende de razones, y por eso late.

¿Verdad, corazón?




Esta noche




Esta noche se me ha vuelto fría,
mis manos tiemblan, mi cama vacía,
sin sábanas, sin almohadas,
ni brujas ni hadas.

Esta ciudad se me ha puesto oscura,
han apagado las luces, una locura,
sin estrellas, sin planetas,
solo una luna escueta.

Esta respiración se me ha acelerado,
mi pecho crece, inflado y desinflado,
sin calmas, sin tranquilidad,
mucho menos serenidad.

Esta canción se me ha repetido,
intencionalmente, sin sentido,
sin alternativas, sin acuerdos,
muchos recuerdos.



Todo sería distinto, quizá, si tú estuvieras aquí, cerca de mí.

Pero no estás.

Así que esta noche se me ha hecho sin ti, como todas las anteriores, y tal vez,




como todas las siguientes.



Sal





Sal y risas, tu matiz.

Determinante actriz.

Ries, no lloras.

Quieres llorar.



Arquitectura





Delicada sombra en tu rostro, delicada lumbre en tu piel,
agresivos los gestos de tus monstruos,
dulces imagino, tus besos de miel.

Hermosos tus labios y pómulos,
milenarios y sabios,
con caricias de lóbulos.

Curvaturas cosénicas, angulares sistémicas,
presiones escénicas, purezas estéticas.

Lenceria pírrica, mirada cínica.

Una cintura se posa en tu elegancia,
luego de una cadera en tu soltura,
placer y sustancia,
fruición y finura.

Lejos de merecer epíteto grosero,
aguarda allí la concupiscencia,
justo en aquel suave trasero,
que ante mi mano muestra su erubescencia.

Y planicie con protuberancia,
atrae por unicidad,
brinda lactancia,
desata mi voracidad.

Auténtica y sensual,
desiderable,
cultual, intelectual.

Dulce voz en tintes tibios y cálidos,
tierna expresión,
habitual en tu rostro pálido.



Precioso amancay de la cordillera,
muestra de mi más grande idilio inasequible,
es ella y su corta cabellera.

 Sin duda una musa ineludible.

Se describe como áurea y azabache,
de prominente aunque mitológica altura,
muda la hache, ciega su arquitectura.




 To Samantha.




1799 — (Odio II)



—Mientes.
—No.
—Sabes que sí.
—¿Por qué lo dices?
—Por tu mirada.
—¿Qué tiene?
—Y tus mejillas.
—¿Qué? ¿Qué tienen?
—No puedes ocultarlo, ya no lo intentes más.
—Maldición.
—...
—¿Por qué sonries?
—No sé, se ven lindas tus mejillas rosaditas.
—¡Agh! Te odio.
—Si, ya me sé la historia.
—Te odio más que aquella vez.
—¿Y por eso te mientes a ti misma?
—No lo sé... ¿qué carajos esperas?
—Exactamente lo que haces, no te critico, solo te hago saber que lo sé.
—¿Que sabes qué?
—Que te mientes.
—Todos lo hacen.
—Sí, yo también me miento a veces.
—...
—Tengo que irme.
—No... bueno... sí, ve.
—...
—Deja de sonreir por favor...
—¿Por qué?
—Por nada.
—...
—¿Por qué me miras así?
—Para que me odies.
—No te odio.
—Lo sé.
—¿Entonces?
—¿Entonces qué? Solo quiero que me odies, no digo que ya lo hagas.
—¿Y para que quieres eso?
—Usa tu imaginación.
—Maldición.
—¿Qué?
—¿Te volveré a ver?
—No lo sé, ¿no quieres decirme algo como si fuera la última vez?
—No quiero que sea la última vez que hablemos.
—Me puedo mudar, me puedo perder, me puedo morir, me p...
—Ya.
—Es verdad.
—Si pues pero no quiero, joder.
—No todo es como uno quiere.
—Lo sé.
—No te conviene mentirte más.
—¿Por qué lo dices?
—No sabes lo horrible que es vivir con mentiras a cuestas, la verdad siempre te hace libre.
—...
—Más aún si te sientes orgulloso de ellas, no por los actos, si no porque son verdades.
—Agh.
—Yo sonrío y sonrío y tu estás bastante amargada y estresada, ¿ves lo que digo?
—¿Ya no tienes mentiras a cuestas?
—Contigo no, por eso soy libre.
—¿Libre de qué?
—De todo, simplemente libre.
—Quiero decir muchas cosas pero las guardaré como esperanzas de otra ocasión.
—Podría dedicarme a que no haya otra ocasión.
—Pero... ¿Y para qué harías eso?
—Para que me las digas ahora.
—Ah... ya... pues... no sé.
—¿No sabes qué?
—No sé nada.
—La más ignorante pues.
—Jajaja, te odio.
—Lo sé. Hasta siempre. Lindo odio.




—Linda despedida... detesto cuando te vas así, siempre lo detesté... siempre detesté que te fueras, detesté cuando te fuiste, agh. Allí vas caminando, a un rumbo desconocido para mi. Otrora hubiese querido ir a tu lado, ahora me quedo paralizada sin siquiera saber que quiero. A veces llego a pensar que odio y amor son la misma cosa. Adiós, amor, u odio.



 

Indeleblemente deleble

Es la letra bonita, luego la mancha de grafito.
Es el borrador eterno.
Es la poesía perdida porque nunca ve luz.
Es el arrepentimiento.

Es la ilusión, luego la decepción.
Es la confusión.
Es el juego arriesgado y la crueldad.
Es para nada la verdad.

Es el coro que gusta y la estrofa que disgusta.
Es el champagne viejo que no deja que el ganador celebre.
Es la curva más cerrada que asusta.
Es, sin duda alguna, indeleblemente deleble.







Rotten Tomatoes





Me inquieta, me turba. Inercia, turbia. Quise escribir en tus ojos pero no los encontré. Quizá los cerraste como buen cobarde. O quizá los volteaste como buena mala. Tal vez parpadeaste como buena soñadora, y yo con mala suerte pasé cuando se pintaban oscuras las horas. Despierta conciencia y pensamiento ver el vacío existente en la existencia de tu ser, complementado por un relleno indebido sin saturación, mucho menos matiz o definición. No particularmente una escala de grises sino más bien un blanco y negro seco, sin contrastes. Y sin brillo, y si brilla, encandila tanto que convierte el cielo en detestable. Llevas tu inmadurez a todos lados como un maletín de miles de millones de rupias, esperando canjearlo por tus objetivos. Objetivos absurdos que no conoces bien siquiera. El fin justifica los medios, pero tus medios son inefectivos y nunca te llevaran a lo que deseas. Lamento ser quien te escupa esa verdad pero es que la inquietud y turbación llegó a un límite no particular, sino más bien general, donde todos los límites se sumaron y dieron lugar a un gran error de cálculo algebráico. Me refiero a ti, y a ti, a ti; e inclusive, a ti. Irónicamente también estás incluida, pero como flor perfecta que apenas roza la humanidad, y es de humanos errar. Quítame esos ojitos malos de encima, porque malos ojos son amor, y cuando las verdades duelen los odios se reproducen, no nacen, porque ya existen. Aunque te justifico en plantas, porque quizá la siempreverde mira con malos ojos a quien la poda, sumida en su ignorancia, quizá, de que cuando aquel ejecuta aquello, simplemente está llevando a su ser a crear más ramas. Y mejor formadas. La crítica hace a las potencias grandes. Y a los criticones detestables. Como hoja de otoño ante un yo recostado, en mi pecho se queda el título grabado como un ser fácilmente odiable. Y es que claro, del amor al odio solo hay un paso, de esos pequeños como los de gaticos recien nacidos. Siempre recuerda que no puedes ser bueno en un plan contra alguien que es bueno también, porque si él lo fue primero, él es mejor, así que se mejor; lucha. Mientras que tú, siempre recuerda que la madurez hace al diamante una excelencia personal, una belleza innegable, y que la bondad siempre atraerá más que la maldad, aunque parezca lo contrario; lucha. Tú, pues recuerda que las burbujas son siempre temporales, investiga sobre la burbuja habitacional de norteamérica en 2007, la economía te puede ayudar a entender que no siempre es bueno vivir en un mundo ficticio aunque te proteja, porque es temporal; lucha contra ti misma. Y vos... ceder para luego remontar ha sido estrategia de Senna, Prost y Mansell, grandes y siempre grandes, quizá algunas carreras te hagan notar que parar primero no significa ser el más débil. Luchemos.
Y qué más da si somos débiles, al fin y al cabo todos moriremos.

La única pregunta es cómo.




Las vueltas que da la vida





Podrías ser la idea creativa que da flor a mi jardin sin sol, podrías ser el orden que equilibra mi desolación, podrías ser el interés que hace crecer mi educación, podrías ser el beso que calma mi desesperación. Eres potencia que desata mi imaginación, eres futuro que desequilibra mi planificación, eres sueño lleno que vacía mi contradicción, eres sonrisa que alegra mi complicación. Eres esperanza que nunca murió, eres soledad que nunca sola quedó, eres la semilla que algún día se sembró, eres el día que nunca se terminó. Eres mi deseo de vuelta cuando el paisaje asombra, eres mi deseo de llegada cuando la vida estorba, eres compañera que anhelo en mi sombra, la chica que mis sueños nombra.

Aunque también eres temor y resignación,
eres esperanza viva pero aislada,
eres orgullo por devoción,
prácticamente algo, teóricamente nada.

Por eso potencia y no cinetismo, aunque irónicamente en ocasiones existe el cinetismo, es pasajero como velocidad relativa entre un tren y una persona en el andén, es como un sueño de madrugada que me ilusiona con característico cinismo.

Eres desconocimiento. 

Perseverancia y opción, incondicionalidad sin precisión.

Mi energia potencial.

Un escape, una salida.

Eres las vueltas que da la vida.





Fun





Hoy decidí escribir para ti, no sé cómo llegué aquí pero una vez una inspiración aparece no se puede rechazar así como así y mucho menos una tan fuerte que apenas hace que deje de tocar el teclado. Ya lo he hecho, escribir para ti, pero se quedan en borradores y letras unánimemente borradas, quizá porque no son tan buenas, quizá por rencor, rabia; la mayoría de las veces por decepción, ya sea por recuerdo o por noticia. Al punto. Hay un margen que se está cerrando y en el fondo de mi corazón hay una preocupación, porque como siempre, las esperanzas son algo que nunca muere en mi, menos si quedó crema por batir. Sigo siendo adicto a la leche deshidratada, un poco al café y la coca-cola; y sí todo eso hace daño y lo necesito, ¿qué más da una cosa más o una menos? Es todo muy confuso y nunca lo he tenido claro. Has de saber que soy una persona demasiado indecisa en mi vida, pero mientras tenga tiempo, no pasa nada, simulo tener todo bajo control. Y ese es el problema, el margen que ya mencioné. Se está agotando el tiempo. Estás aquí y en unos meses podrías ya no estar más. Lo peor, no depende ni dependerá de mi, ni siquiera hace meses dependía de mi. Soy un mudo invisible frente a ti, tratando de pedirte que no te vayas, y la única forma de que no lo hagas es que te arriesgues enormemente, sería una aventura hermosa para tí, pero para la mayoría de los humanos tomar aventuras y riesgos como esos necesitan una razón de peso, y yo me volví tan ligero como una pluma. Es simple, no puedo quedarme con la duda de ¿qué hubiera pasado? No quiero tenerla. Soy mudo, pero tengo dedos, y por eso escribo. Y no sé, a pesar de todo lo que pudiera pasar, y más allá, de lo que pasó, siempre queda un cariño que puede permitir un trato durante años de manera afectiva. Me ha pasado, mi rencor dura tres meses, luego de ello no pasa nada, ¿cómo estás? Es complicado y contradictorio en ocasiones, porque todo se reduce a sentimientos, a enlaces nerviosos impulsados que llegan a un punto y son dibujados con miles de pinceles inconclusos que no saben exactamente por qué existen, y solo existen. Todo siempre ha dependido de ti, siempre estuviste al mando sin saberlo. Después del final todo se me hizo más fácil porque simplemente supuse que ya no querías más a un ser como yo, y por eso disparaste, yo no me fui, tú me dejaste ir. Siempre hay oportunidades implícitas y esas son las que menos sabemos tomar. Creo que no estoy pidiendo nada ni haciendo esto con ningún motivo, y hasta si me preguntas, preferiría que no lo leyeras, yo simplemente estoy desahogando algo que siento y que me vino a la mente y al corazón esta madrugada. Madrugada de recuerdos.



***



Érase una vez un veintiocho de enero en el cual vi tu piel desnuda por primera vez, pero más allá de eso, he allí el nacimiento de una grabación de tu hermosa voz, la cual me rompe el corazón en unos dos mil setecientos pedazos y me hace sentir como un imbécil, y a la vez me provoca cientos de sonrisas, es una oda al amor, así la llamé desde la primera vez que la escuché, y hasta el sol de hoy es el más grande de los objetos que conforman la caraphernelia que me dejaste.

Treinta y un minutos y veinticinco segundos de perfecta sinfonía.

"Yo nunca, nunca, había estado así por alguien, y me parece muy lindo e increíble que aún no te haya visto y yo sienta que te quiero más que a nadie, porque te quiero más que a nadie [...] Yo puedo hacer esto bien, porque soy yo y porque te quiero, y que si yo quiero a alguien, de verdad, puedo hacer las cosas bien, y yo por ti puedo hacer lo que sea..."

"Y me sigues haciendo feliz, así... y me haces muy feliz, mientras tú estés yo voy a ser feliz, yo voy a estar bien, porque contigo se puede estar bien, porque me vuelvo loca y escucho una nota tuya y me vuelvo más loca pero con calma, me calmo, tú eres calma, no sé, tú eres todo... tú lo eres todo para mi... tú eres mi amor, mi vida, mi cielo, mi mundo, mi calma... mi locura porque es qué... todo Ray, todo... tú eres lo mejor que yo tengo en mi vida, y siempre, siempre siempre voy a estar agradecidísima con Dios por haberme permitido conocerte, por estar permitiéndome ahorita mismo, veintiocho de enero del dos mil quince a las tres y veinte de la tarde estar grabándote una nota de voz."

"[...] porque yo soy tuya y no quiero ser de nadie más, no quiero más nunca en mi vida decirle a algún otro hombre "yo soy tuya", no. [...] Sonará estúpido pero de todos mis sueños tú eres el que más quiero hacer realidad, o sea, uno de mis sueños: ir a Londres, pero qué voy a hacer yo en Londres si no te tengo a ti. O sea, lo que trato de decir, es que mientras no estés tú no quiero otra cosa, si estás tú lo quiero todo, si no estás tú no quiero nada, porque es que... tú eres tú, tú eres lo que yo quiero. Como sea, pero quiero que estés ahí. Y cuando yo te vea... mi amor cuando yo te vea voy a hacer hasta lo imposible por ser esa carajita que tú le digas novia. Al menos lo voy a intentar, si yo no intento eso cuando estemos juntos no me lo voy a perdonar nunca, con intentarlo no voy a perder nada porque también haré lo imposible para no perderte, que siempre estés ahí, conmigo y yo contigo, obvio, nunca te voy a dejar solo, y siempre vas a poder contar conmigo para lo que sea [...]"

Y allí venía mi parte superficialmente favorita, pero prefiero guardármela, que solo quede entre ella y yo, pues de allí en adelante hubieron muchos suspiros y jadeos.

"Serás el primero."

"Es obvio, la mejor manera de demostrar amor es con contacto físico [...] tú y yo ahorita no lo tenemos, pero te juro que hago mi mejor esfuerzo para demostrarte cuando te quiero, te lo juro [...] Tú eres lo primero que yo más quiero, lo segundo es que sepas cuando te quiero, porque de nada vale quererte y que no lo sepas, entonces yo quiero que tú lo sepas."



***



Nada de esto fue mentira, incluso si no lo cumplieras, nada fue mentira, todo fue sincero, estoy demasiado seguro de eso. Plasmar esa voz aquí en letras es casi un insulto porque es que el tono de tu voz es lo que le da el toque mágico que hace que me llegue al corazón, a las entrañas. No estoy viviendo del pasado, qué va, es una habilidad más bien, modestia aparte, escuchar este tipo de cosas y poder aceptarlas y darme cuenta de cómo fue mi vida y poder entender muchas cosas desde un punto de vista distinto, el de ahora, y aunque también me hacen ver que fui un imbécil, está bien, porque uno debe aprender de sus errores. Pueden existir mil cosas malas, negativas, de parte y parte, algunas ciertas, otras confusiones o malinterpretaciones, otras erradas, otras imperdonables, pero yo estoy apartando todo lo malo que se me pueda ocurrir, estoy eliminando de mis dedos todo lo negativo que se me pueda ocurrir, porque es muy fácil, sería muy fácil hacer una entrada criticando y diciendo tantas cosas negativas, mientras que es más difícil mantenerme sobrio en la gratitud, porque eso es lo que quiero sentir por ti, y siento por ti, infinitas gracias, a gusto de todo. Y sé que es una ficción, sé que la vida es más áspera, sé que esto es una burbuja, pero prefiero que te quedes ahí, en vez de tener de ti un buen recuerdo una vez por cada diez, quiero que sean nueve por cada diez.