Leer una entrada aleatoria

selene21






Un aviso recibí,
justo salí,
justo vi,
divisé alguna anomalía,
no era lo que todos creían.

Mis binóculos salieron a dar su muestra,
no fallaron, para vuestra pena,
porque saltó a la palestra,
que no, no estaba llena.

Alivio para mí porque me gusta el orden,
y quería adjudicarte uno lindo y con sentido,
encontréis donde,
sintáis pedido.

Creciendo aun,
aunque parezca mujer,
sigue niña,
sigue incompleta,
incompleta como yo sin ti,
como tinta sin pluma,
o pluma sin poeta,
completamente incompleta.

Tu habías comprado mi esperanza,
era tuya más que mía,
era tu entelequia, sin lejanía,
un ritmo con canción,
letra y ansia,
danza.

Oigo claramente unos pasos acercándose,
tus botines y mi tacto,
mi sed de ti,
mi amor intacto,
tu sonrisa, tus maravillosamente hermosos y perfectos ojos.

El sol refleja lo ultravioleta en el lado más lleno de ella,
y la sombra al otro lado indicando el tiempo que falta,
poco,
pero en el medio brilla en blanco la vida del mientras tanto,
lo juro, en el medio brilla tan bonito y tanto...

Amo el ajuste focal,
amo aquel zoom analógico,
amo la nube oscura que no se acercó,
y amo el desfinal del sinadiós.

Y amaré todo lo que me lleve a ti,
y allí,
el camino, el que precede y antecede tus pasos,
el que cede y concede, el que procede, y el que sucede,
sé que estarás allí.

Esperaré lo que tenga que esperar,
pero sé que en siete días más me vuelven a otorgar mi libertad condicional,
volveré a salir, a divisar,
y esperar que no sea tan oscuro como ayer,
ni tan mientras tanto como hoy,
si las cosas son como en los calendarios,
me esperarás desnuda y llena de ti,
de tu sinfonía y sin agonías,
contigo por la noche con desdén del hasta nunca,
que encontréis donde,
y sintáis pedido.

Sé que tus pasos son nada más que el introito,
de miles de palabras llenas de sensaciones escondidas,
de suspiros, de coitos,
de aullidos de lobos antagónicos que aún así,
destacan el amor que tengo por ti,
duros contendores del escenario,
pero con consciencia de perdedores viendo mis ojos desbaratados ante tu brillo natural,
fascinante, sensacional.

Y se acercaba una nube clara a ti,
pero temí,
me fuí, para no dejar de verte así.

De madrugada ya es,
el reloj marca la una,
y aunque lo lea al revés,
allí sigue estando la media luna.