Quiero acariciar tu cabello, y comprobar cuan bello, puede ser ese sendero, en el cual me perdí desde el primer momento, quiero ser contigo un caballero, quiero hacerte un monumento, uno de besos, uno sensato de flores de cerezo, volviendo a casa, caminando tu y yo, te quiero a diez centímetros, comiendo ricas uvas pasas, que caen como un lío, que sean ahora dos milímetros, déjame rozar tus labios, déjame probar el envés de tu lengua, no es acción de sabios, es acción de amantes, bajo luna que mengua, bajo luna brillante, mil cosas sin su sitio, y tu mirada me atrae, se cruzan verbos en pretérito y participio, preguntándole a la rae, indagando la palabra amor, indagando bajo la cama, buscando al común roedor, buscando yo besarte el alma, espero que sea largo el amor, que ni exista el olvido, qué el queso se coma al roedor, no quiero ser tu marido, y aunque no me gusta conformarme, con mil y un besos al cuadrado sería inmortal, sería tu destino, solicito de tu parte informarme, si solo una ilusión es, o si podría volar, si te puedo decir cosas lindas al oído, o si no sonreiré recordando Paris, sin caricias al olvidar o si habrán nuestros hijos esta mañana comido, preocuparme por tu foto o por tu nariz, qué tiene, nada más qué, la perfección de un beso de esquimal, por ahí viene, nada más qué, quiero regalarte una y mil vidas, una que no te recuerde el tiempo, que lo haga infinitesimal, siempre superando las caídas, te ofrezco mi argumento, te robo un beso ahora, pero lo hago lento, me lo permites y no te das cuenta, excusas, solo quedan recuerdos que él añora, quedan noches, queda sola la cenicienta, quedan allí mis musas, pasadas porqué ahora sos única, el mundo a nuestros pies, ilusiones que ahora no usas, ahora escuchas música, Madrid nos recorre en un tango al revés, inimaginable amor surreal, el futuro escrito en letras de mi proposición, te propongo todo lo que no existe, sin decir una palabra, una historia bonita jamás escrita, algo irreal, algo con pasión, algo que nunca viste, sin traba, con lengua, magia sin varita, se complica la ilusión, se pierde quizá la emoción, pero sin duda, cayó garúa, allí está mojado, no lo he imaginado, la primera sensación, lo primero que dije, una vista que aflige, hermoso, precioso y bello, allí estaba, allí aun veo, allí está, tu perfecto cabello.
---V.
