La oscura nocturnidad impedía a los ciegos observar las necesidades ajenas de los amantes, la lejanía de las caricias era exasperante, y el inerte frío castigaba las sensaciones de piel. Momentos caían de las estrellas sin nombre, eran tiempos de crisis y la imaginación debía salir a flote, esta buscaba aquella orilla inhóspita donde la dulce azúcar era desconocida como el kevlar en tiempos de alquimia. Y entonces oportunamente aparecía vestida de un negro trasparente y con ojos bastante... raros, la soledad, daba la impresión mas satisfactoria, de tamaños soberbios eran los atributos de la mencionada, no sé a qué refiere dicho termino pero la suposición es endeble, por ello la vista indudablemente buscaba lo sobresaliente y vaya que... nada, solo eran ideas hiperbolizadas de estos amigos míos, como cosa rara. Pero ¿por qué me miráis así? ¿acaso miente el movimiento de mis labios cuando la lujuria se apodera de aquel lugar visitado por insípidas figuras? Yo no sé, y es que me avergüenza en sentido indiscreto la inherente sensualidad de esta mirada, por las fotos de Marilyn, ¿qué tienen esas pupilas que están tan dilatadas? ¿acaso por allí...? No reconocí aquellas sábanas mojadas, pero qué imaginación tan inusual a tan larga distancia, ni siquiera veo alguna pared de mi estancia y ya digo ver conjeturadas dilataciones de imposibles ocasiones. Y qué demonios es la longitud entre los cuerpos si despejamos la ecuación y manipulamos algebráicamente dado que la variable en el numerador está elevada al cuadrado y en el denominador se encuentran dos variables unitarias en multiplicación, y a la puta madre, que se caigan los cielos si ha de ser necesario para que eso de cero y el limite tienda al infinito, no importa si números complejos e imaginarios se involucran, la concupiscencia llegara en el momento en el que el extremo de alguna de las dos extremidades superiores mueva aparatos de estilo proliferador y fecundante, con margaritas y copas de sabor tailandés, en bares imaginarios de deslumbrantes letreros de orden sin igual. ¿Ahora qué? No, solo supones cosas, solo imaginas y piensas de manera errada acerca de textos baratos y con poco sentido insinuante, pues aun cuesta arrancar aquel pistón singular que iniciará una reacción en cadena para provocar la mas inesperada sensación de gozo. El lado mas curveado origina mejores lugares para la realización de aquellas labores de antaño que originan cúspides extrañas, con ciegas caídas y espantosos barrancos, son movimientos que hacen dubitar acerca de la necesidad de algún órgano mas, son las razones que crean las desviaciones en las personas, pero en este medio no hay desviación, el sexo opuesto es la inspiración, y buscáis recrear aquella forma tan deseada y que solo conoces en tu imaginación, altas son las frecuencias de bombeo de aquel liquido rojo, pero aun así solo es una ilusión. Las posiciones cambian constantemente como si una danza extraña se practicara, se buscan estirar los músculos y articulaciones para incentivar la presencia de la lascivia, ánimos no faltan para dejar todas las cartas sobre la mesa y acabar con el protocolo, tomas mi corbata y la desabrochas sin ni un ápice de sutileza, pero qué pasa, ¿por qué te subes a la mesa? Y lo que faltaba, ahora sin permiso me besas; y desapareces de pronto, como si una... ilusión... pero... ¿por qué caer en cuenta? Siguen moviéndose aquellos dedos sin parar, y de forma irregular, otras manos aparecen de la nada, y acarician la no antes mencionada cintura aplanada, con un pincel que rodea el un medio, el dos cuartos y el cuatro octavos, un color rosado que sublima las palabras inexistentes, abruma las pinceladas y es rodeado por húmedas muestras de ácido desoxidoribonucleico, y ¡bam! La espalda se estira, alarga y logra una tal letra dé, pero qué, se empiezan a sentir pasos en la azotea, ¿y quien llamo a la adrenalina? Invisible pero como aumenta estos dotes de amor, y el apuro genera mas electricidad en el ambiente oscuro y cerrado, gritos ahogados y callados en el silencio indivisible, lagrimas internas que desean hasta mas no poder que el nombre tantas veces pronunciado se materialice y cumpla el maldito deber, ¿por qué tan lejos? Ha de ser un castigo por creer. Espasmos singulares que se cruzan por ciudades aparentemente eternas, y no me hace falta todo el alfabeto, para decirte que yo solo quiero abrirte las piernas, soy hombre, disculpe mi irrespeto, pero es que yo no sé dónde, voy a encontrar una chica tan poco severa, tan tierna y sumisa, tan... pero, no te vayas, no alejes tu cadera, si quieres mañana vamos a misa, y confesamos lo que quieras, pero aún faltan horas y tú sigues imaginando esta quimera, no te culpo, es normal la concupiscencia, si rosas caen en manojos y el perfume se mezcla con tu esencia, es normal que voltees tus ojos, ¡pero rápido que se escapan las letras! No se puede ver con otra cosa, y además lo siento si yo veo mucho tus
Dedicado a las monjas
La oscura nocturnidad impedía a los ciegos observar las necesidades ajenas de los amantes, la lejanía de las caricias era exasperante, y el inerte frío castigaba las sensaciones de piel. Momentos caían de las estrellas sin nombre, eran tiempos de crisis y la imaginación debía salir a flote, esta buscaba aquella orilla inhóspita donde la dulce azúcar era desconocida como el kevlar en tiempos de alquimia. Y entonces oportunamente aparecía vestida de un negro trasparente y con ojos bastante... raros, la soledad, daba la impresión mas satisfactoria, de tamaños soberbios eran los atributos de la mencionada, no sé a qué refiere dicho termino pero la suposición es endeble, por ello la vista indudablemente buscaba lo sobresaliente y vaya que... nada, solo eran ideas hiperbolizadas de estos amigos míos, como cosa rara. Pero ¿por qué me miráis así? ¿acaso miente el movimiento de mis labios cuando la lujuria se apodera de aquel lugar visitado por insípidas figuras? Yo no sé, y es que me avergüenza en sentido indiscreto la inherente sensualidad de esta mirada, por las fotos de Marilyn, ¿qué tienen esas pupilas que están tan dilatadas? ¿acaso por allí...? No reconocí aquellas sábanas mojadas, pero qué imaginación tan inusual a tan larga distancia, ni siquiera veo alguna pared de mi estancia y ya digo ver conjeturadas dilataciones de imposibles ocasiones. Y qué demonios es la longitud entre los cuerpos si despejamos la ecuación y manipulamos algebráicamente dado que la variable en el numerador está elevada al cuadrado y en el denominador se encuentran dos variables unitarias en multiplicación, y a la puta madre, que se caigan los cielos si ha de ser necesario para que eso de cero y el limite tienda al infinito, no importa si números complejos e imaginarios se involucran, la concupiscencia llegara en el momento en el que el extremo de alguna de las dos extremidades superiores mueva aparatos de estilo proliferador y fecundante, con margaritas y copas de sabor tailandés, en bares imaginarios de deslumbrantes letreros de orden sin igual. ¿Ahora qué? No, solo supones cosas, solo imaginas y piensas de manera errada acerca de textos baratos y con poco sentido insinuante, pues aun cuesta arrancar aquel pistón singular que iniciará una reacción en cadena para provocar la mas inesperada sensación de gozo. El lado mas curveado origina mejores lugares para la realización de aquellas labores de antaño que originan cúspides extrañas, con ciegas caídas y espantosos barrancos, son movimientos que hacen dubitar acerca de la necesidad de algún órgano mas, son las razones que crean las desviaciones en las personas, pero en este medio no hay desviación, el sexo opuesto es la inspiración, y buscáis recrear aquella forma tan deseada y que solo conoces en tu imaginación, altas son las frecuencias de bombeo de aquel liquido rojo, pero aun así solo es una ilusión. Las posiciones cambian constantemente como si una danza extraña se practicara, se buscan estirar los músculos y articulaciones para incentivar la presencia de la lascivia, ánimos no faltan para dejar todas las cartas sobre la mesa y acabar con el protocolo, tomas mi corbata y la desabrochas sin ni un ápice de sutileza, pero qué pasa, ¿por qué te subes a la mesa? Y lo que faltaba, ahora sin permiso me besas; y desapareces de pronto, como si una... ilusión... pero... ¿por qué caer en cuenta? Siguen moviéndose aquellos dedos sin parar, y de forma irregular, otras manos aparecen de la nada, y acarician la no antes mencionada cintura aplanada, con un pincel que rodea el un medio, el dos cuartos y el cuatro octavos, un color rosado que sublima las palabras inexistentes, abruma las pinceladas y es rodeado por húmedas muestras de ácido desoxidoribonucleico, y ¡bam! La espalda se estira, alarga y logra una tal letra dé, pero qué, se empiezan a sentir pasos en la azotea, ¿y quien llamo a la adrenalina? Invisible pero como aumenta estos dotes de amor, y el apuro genera mas electricidad en el ambiente oscuro y cerrado, gritos ahogados y callados en el silencio indivisible, lagrimas internas que desean hasta mas no poder que el nombre tantas veces pronunciado se materialice y cumpla el maldito deber, ¿por qué tan lejos? Ha de ser un castigo por creer. Espasmos singulares que se cruzan por ciudades aparentemente eternas, y no me hace falta todo el alfabeto, para decirte que yo solo quiero abrirte las piernas, soy hombre, disculpe mi irrespeto, pero es que yo no sé dónde, voy a encontrar una chica tan poco severa, tan tierna y sumisa, tan... pero, no te vayas, no alejes tu cadera, si quieres mañana vamos a misa, y confesamos lo que quieras, pero aún faltan horas y tú sigues imaginando esta quimera, no te culpo, es normal la concupiscencia, si rosas caen en manojos y el perfume se mezcla con tu esencia, es normal que voltees tus ojos, ¡pero rápido que se escapan las letras! No se puede ver con otra cosa, y además lo siento si yo veo mucho tus
