¿Alguna vez te has arrepentido de algo? Yo tenía 24 la primera vez que me arrepentí. La chica de mis sueños estaba justo frente a mí a punto de partir en un tren a una ciudad bastante lejana, era probable que no la volviera a ver en unos cuantos años. Ella me miraba como si no le importara más nada que yo. Me había preguntado que si quería que se quedara y le dije que no podía ser egoísta, que ella debía hacer ese viaje. Se quedó unos segundos mirándome fijamente a los ojos, me abrazó y subió al tren. Yo sabía que ella quería quedarse, pero no tuve el valor de decirle que se quedara, no sé qué me pasó.
Y se fue.
La he vuelto a ver solo en sueños y en fotografías viejas que están guardadas en cajones ocultos para que no pueda caer en depresión solo con verlos. Me arrepentí justo en el instante en que supe que no podía hacer nada, y eso como dolió. Ella me amaba a pesar de todos nuestros males, de todos los míos, los de ella; todos. Era un ángel y lo dejé ir con dios de nuevo, cuando ella quería que yo fuera su nuevo dios.
Desde entonces me arrepiento cada vez que puedo, porque me he vuelto un cobarde. Unos meses después me ofrecieron un viaje a su ciudad, pensé en buscarla, pero me dio miedo. Todo me dio miedo. Lo rechacé, y cuando supe mi amigo ido sin mí, me arrepentí. Y ya no podía hacer nada.
De cierta manera estaba bien con eso, y al sol de hoy lo sigo estando porque si no, no estuviera lúcido escribiendo estas letras. Pero no me gusta estar bien si es con eso de fondo.
¿Alguna vez han querido devolver el tiempo? No es lo mismo que arrepentirse, es la fase siguiente. Y aunque muchas veces nuestra memoria nos traicione mostrándonos solo lo bueno, existe esa tentación de vivir de nuevo esas experiencias. Hay días memorables, y hay días memorablemente memorables, y ella está en cada uno de esos días. Así la condición sea que no puedo cambiar nada, volvería. Sé que algún día la volveré a ver, pero ya nada será igual, probablemente estemos en el mismo plano físico pero en dimensiones alternas, sin saber nada el uno del otro, como si nunca nos hubiésemos conocido antes, como un par de amigos nuevos que acaban de realizarse.
¿Alguna vez se han sentido tristes? Es lo que viene después de arrepentirse y querer devolver el tiempo, porque no se puede hacer nada con arrepentirse, y tampoco se puede devolver el tiempo. Lo he intentado. Primero agarré mi reloj de pulsera y giré las manecillas hacía atrás, cerré los ojos por unos segundos pero no pasó nada. Pensé que quizá necesitaba coordinar todos los relojes de la casa, así que lo hice; tampoco pasó nada. Me di cuenta que en realidad tenía que coordinar todos los relojes del mundo, así que me di por vencido en esa teoría. Dejé de desvariar y empecé a hacer cálculos cuánticos hasta que pude, determiné la fórmula de la masa por la constante al cuadrado igual a la energía empíricamente, pero luego no supe aplicarla a lo práctico en sí, quedé tan frustrado que empecé a buscar DeLoreans en los concesionarios. Eran muy caros. En mi obsesión empecé a frecuentar bares bohemios y a leer proyecciones de para cuando la famosa maquinita del tiempo. Pero dicen que para 2010 o 2020, y no sé si vaya a estar vivo para ese entonces.
Terminé al lado de los cajones con lágrimas en el piso, en las fotos y en las mejillas. Terminé sin ella y sin mí, porque me he vuelto loco. Quiero llegar a esos años pero no creo que la soledad me deje. También está el dinero, no creo que pueda comprarla.
Un día bebí y una botella empezó a hablar conmigo. Me preguntó que por qué bebía si yo era tan buenmozo. Me reí y le dije que no tenía nada que ver, que estaba loca. Se rio y me dijo que el loco era yo, que lloraba por no poder ver a una mujer. La botella se quedó mirándome como si me hubiese herido y no era esa su intención, pero me reí y le dije que no quería verla, que quería devolver el tiempo para volver a tenerla. La botella se quedó callada, ni se inmutó. Pareció compartir mi tristeza y se vertió dentro de mí, completa.
Al día siguiente ella seguía allí, vacía, pero allí, y comprendí que amaba esa botella.
¿Algún día se han sentido cuerdos y sobrios? Yo no, desde 1977.