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Oda al alma pueril de algún abril




No sabes, no sabes,
no sabes todo, no sabes nada.

Fémina sois, y si hombre fuérais,
nunca supiérais que quiere una mujer.


No hablas, ni actúas,
no palpas, ni insinúas;
no aseguras, ni mientes,
no fumas, ni sientes;

no soportas, ni convences, no aportas, ni comprendes;
no dices, ni perduras, no vives, ni manipulas;

no miras, ni escaseas,
no bailas, ni siseas;
no acaricias, ni cedes,
no propicias, ni bebes;

no besas, ni abrazas, no piensas, ni mandas;
no superas, ni rozas, no liberas, ni afrontas;

no progresas, ni cantas,
no juegas, ni agradas;
no enseñas, ni pares,
no demuestras, ni lames.

No muestras, ni llamas, no tientas, ni mamas;
no conoces, ni cabes,
no destroces,
no sabes.

No sabes, ni sabes,
no sabes todo, ni sabes nada.