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Aprilis




En abril murió la fe, en abril murió Juan Pablo II,
en abril cinco murió Cobain,
tres días después,
hallado moribundo.

En un abril cualquiera murió García
Márquez,
murió la realidad y la magia
de antes;
en un mismo abril,
del mismo año,
el mismo día,
murieron (como si fuera una
fantasía)
de la Vega,
Shakespeare y Cervantes,
mierda y porquería.

En un abril murió Einstein,
relatividad y bombas
(para matar a Hitler [casi] se
usaron esas
bombas)
y Hitler murió un abril,
igual que Mussolini:
el mismo abril,
del mismo año,
no el mismo día,
([casi] como si fuera una
fantasía)
esta vez no tan
mierda,
ni tan porquería.

También mataron a Zapata y Gaitán,
para a los que les importan las ideologías.

Y de mil novecientos doce el abril,
hundióse el RMS Titanic,
condenando así el maldito infame,
a todos los amores color rosa y marfil
a morir en algún maldito abril.



Esto es un poema de mierda,
porque está dedicado a abril.