Leer una entrada aleatoria

Por amor





Piénsame un poco,
extráñame otro poco.

Colócate tu mejor vestido
y coquetéame desde tus fotos.
Ve escribiendo en una hojita,
desde ya, todos nuestros votos.

Marca mi número y llámame,
dime lo tanto que me quieres.
Marca el número de mi madre,
y planea una sorpresa con ella.

Conviértete en café,
oblígame a beberte cada día,
dos veces al día,
sin necesidad de sed.

Conviértete en mis sábanas,
para que duermas conmigo.
Vuélvete mis almohadas,
para abrazarte como un niño.

Conviértete en teclado,
para tocarte con mis dedos,
durante toda mi vida escribiendo a tu lado.

Así tendré motivo para esforzarme en ser bueno en algo.

Conviértete en la voz de mi cantante favorito,
para escucharte cada día y cada noche,
hazlo aunque sea un delito,
prometo ser quien tu blusa desabroche.

Conviértete en mis letras,
para al leerte sentir que eres mía.

Conviértete en mi mirada,
para elevarte al cielo durante cada lindo atardecer.
Durante cada amanecer, durante cada luna llena,
durante cada lluvia de estrellas,
durante un papagayo o una centella,
al mediodía cuando el sol baile con las nubes,
o en plena medianoche cuando Orión dibuje su ser.

Tendrás que hacer del cielo tu hogar,
si haces de mi mirada tu ser.

Conviértete en mi ducha,
para entrar en ti cuando me sienta sucio.

Conviértete en mis ojos, para lavarlos con mis párpados,
para mirarlos en el espejo y sentir que esconden tanto,
pero saberlo y sentirme orgulloso,
conviértete en ellos para que cuando me miren,
te vean a ti, y los vean llorosos.

Dile a tus padres que soy un santo,
miénteles,
todo sea por una buena causa.

No necesitas darme motivos para esperarte,
aquí siempre estaré, no me iré,
esta ciudad es pequeña,
si bien podría estar en cualquier parte,
no importa,
haz tu búsqueda incansable.

Vuélvete mensaje,
haz que alguna de tus amigas lo envíe,
a mi número,
y así,
voilá,
llegaste.

No tengas dudas,
no suelo hablar con otra persona mirando a los ojos a otra.

Y te estoy mirando a ti.

Conviértete en avión y vuela hasta mi,
conviértete en taxi y llega aquí,
conviértete en mano y toca mi puerta,
o conviértete en televisión,
y entras sin tocar la puerta,
conviértete en mi perrito,
que sin permiso se sube a mi cama,
conviértete en mi alarma,
que me sorprende por la mañana,
luego te conviertes en ti misma de nuevo,
y estarás aquí, despertando en mi cama,
del lindo sueño que te llama.

Solo hazlo, te lo pido por favor,
o por amor.