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Mockingbird



Me he asomado por aquel huequito, he visto todo claramente, clarito; he allí tus ojos mojados y tu garganta atorada, he allí un recuerdo que se pierde en tu almohada; mi nombre escrito en las paredes, en las miradas en el espejo, mi voz que se desaparece con el tiempo, un rostro borroso pero claro, una sensación de lejana cercanía, de cercana lejanía.

Allí sin estar allí.

Irónica lágrima que recorre la palestra de un minuto perdido en el silencio que opaca la vista de miles de aves que revolotean en cielos oscuros llenos de sonrisas y disculpas, una mejilla.

Un trabajo en el silencio.

Tan duro como una ola aparentemente suave que choca en la piel llena de rasguños y heridas, sangrando todavía, un perdón incumplible y aquellos remordimientos de sentimientos pasados que abarcan días del mañana esperando por una sanción de requeridas magnitudes que abarquen los más grandes territorios para satisfacer la partida del ido y la llegada del recuerdo vivo y el recordado muerto.

Un regalo.

Una voz y una palma en la espalda, un beso en la frente y un abrazo, una calma y una serenidad a aquel llanto, obviando explicaciones, rencores y perdones, simplemente siendo humanos, siendo humanos, posando ante la celestial mirada de un amor que se expresa en cariñosas brisas de mar que ataca por la noche con su sal y su frío, su celestial frío; aquella noche en la que un beso nos robó la soledad, y nos dejó en la vista un ave pequeña, un ave hermosa, frágil como nosotros, nos invitaba a cantar y a su vez, a llorar sin llorar.





"Now hush little baby, don't you cry
Everything's gonna be alright
Stiffen that upper lip up little lady, I told ya
Daddy's here to hold ya through the night
I know mommy's not here right now and we don't know why
We feel how we feel inside
It may seem a little crazy, pretty baby
But I promise mama's gonna be alright".






In honor to the god, the rap god.