Comestibles las traiciones
sin escrúpulos
con espinas
sin huesos
con emociones.
La sustitución del noventa y tres.
Esas ganas de posesión
liquidan
es la ropa tuya puesta en
otro
en otros.
Imagina a tu madre
bendiciendo a otro
abrazando y
llamando hijo
a otro.
Después de todo no soy tan bueno.
Lo siento.