Puedes intentar olvidarme hoy,
pero me recordarás mañana.
Puedes quitarme todas las caricias,
puedes quitarme algunas de las sonrisas,
o los besos con los que me vicias,
también puedes borrar las fechas de tu mente,
quizá suprimir algunas dulces memorias,
tal vez reprimir alguno que otro deseo indecente,
podrías intentar callar cada uno de mis silencios,
y quitar mi olor con inciencios.
mientras desutopizas mis sueños y palabras,
Puedes intentar olvidarme hoy,
pero me recordarás mañana.
No podrías nunca borrar tu cuerpo de mis ojos,
o quitar tus dulces labios de mis sabios dedos,
ni tu indeleble sabor de mis gastadas papilas,
mucho menos los deseos que aún me inspiras.
No puedes borrar mis rimas,
ni tu solicitud hacia mí cuando caminas,
no puedes quitar el tacto de mi mano en tu mano,
ni podrás nunca olvidar el placer de aquella vez que dejamos lo sano.
Pero aún así puedes intentar olvidarme hoy,
pero aún así me recordarás mañana.
Puedes quitarme a ti,
puedes quitarme tus labios,
puedes quitarme tus senos, tu trasero,
puedes quitarme tu lengua y tu sendero,
tus Amazonas y tus Danubios,
tus suspiros y tus números enteros,
puedes quitarme a ti y lo tuyo,
pero lo tuyo siempre fue mío,
y lo que se regala no se quita,
porque yo soy el diablo.
Tú eres la víctima del rapto,
y yo soy tu raptor.
Puedes quitarme tu amor,
puedes quitarme tu sabor,
puedes quitar de mis hombros todo tipo de honor,
pero nunca podrás quitar que fui tu primer amor.
Varias raptadas,
el mismo raptor.