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Mi futuro

Tus ojos mirándome como si el día durara tres minutos y fueran de ayer, tus labios besándome como si el gusto se fuera a perder, tus brazos rodeándome como si yo fuera a desaparecer, tus huellas marcándome como si algún día me fuera a desvanecer, mi fragancia embriagándote como si más nunca pudieras oler, tus palabras diciéndome cuanto me amas como si más nunca fuera a escuchar a tu ser, tus sonrisas enamorándome como si más nunca las fuera a ver, tus gemidos ahogándome como si más nunca te fuera a encender, tu pasión susurrándome como si yo no quisiera comer, tu mano agarrándome como si yo me quisiera perder, tu cabello coqueteándome como si yo no estuviera ya, perdido en tu ser.

Eso no se olvida, hay que tener mala memoria.

Mi felicidad lleva tus nombres, tus apellidos, tus iniciales, tu piel, tu rostro, tu sonrisa, tus ojos, tus labios; no, no se parece a ti, simplemente, en términos circundantes del alma sentida que aboga por el amor embriagado de sinceridad: eres tú, mi felicidad eres tú.

Y no sé cómo agradecerte.

Podrían existir mil circunstancias, podrían aproximarse mil meteoros, pero este amor no carece de sustancia, brilla sea o no sea oro, aquí, justo aquí, no está en sus planes terminar del mundo su estancia, no piensa jamás cerrar del amor los poros.

Pase lo que pase, prometo nunca hablar de ti en pasado.

Siempre tuyo, de ti.
Mi presente, mi futuro.