Una tristeza se apoderaba de ambos, una inconclusa historia de amor.
Sus ojos hermosos llenos de mentiras, su sangre corriendo al compás de una o más de sus drogas compartidas, vidas heridas, él sin sanar porque le besaba y le transmitía su tristeza. Llenos de despecho e ironía, sin felicidad y con infidelidad ante los hombros del otro. Una leyenda real tachada de mito.
Ella desnuda ante... sus más atónitos ojos,
un cuarto oscuro, una letra tenue,
bah,
en mis manos,
sí,
su espalda, sus senos,
todo su ser,
luces que encendían y apagaban al ritmo frenético y sensual del más glorioso sexo,
un recuerdo que viene y va,
pero,
mientras más pronto se va más tiempo se queda la próxima vez que se aparezca.
Es el recuerdo de la perfección que agobia mi mente, es la mentira doblada en la vida real pero desdoblada cada vez que se agobia mi mente, es el sentimiento más profundo y por ello no se ve. Es un secreto que yace en los subconscientes de dos amantes que pecaron de ser un par más que saboreaba el climax del placer aquella noche tan oportuna, tan temprano para tal pero tarde para recular, era una decisión que no se podía
evitar.
Una guitarra acústica con respiraciones agitadas,
una espalda arañada,
la ropa desgarrada,
la hora tardía y los
regaños aguardaban,
pero nada importaba,
era un jueves de dicha,
era un amor de gloria,
eran besos deshonrados,
eran caricias prohibidas,
era droga no permitida,
era alcohol en demasía,
era tarde, era tarde.
Me gusta que sean crueles conmigo para poder ser cruel con ellas,
y por ello me desquitaba de un par de semblanzas en mis recuerdos,
por ello utilizaba lo carnal para despojarme de lo sentimiental,
completamente ido en el tiempo y en el placer en el que me hundí aquella noche,
sin arrepentimientos,
sin verdades,
sin sinceridad.
"Focus, and die with the lie." - Nicky "Mellow" Spurgeon
Trance, digitalismo, dedos,
lenguas, uñas, cuellos,
susurros, vida,
momentos.
Verdaderos momentos.
Si no pecas, no sabes lo que es vivir,
si no traicionas, no sabes lo que es la vida,
si no me miras a los ojos sonriendo y callando,
entonces no vales la pena.
Aquella vez encendiste una llama,
que nunca se apagó,
un deseo in-
mortal,
pero,
morta-
les somos y
seremos toda la vida,
por ello se apagará la llama algún día.
Pero en alguna parte quedará la traición que recibí para despojar,
en alguna parte están guardadas las causas,
las causas del juego,
de lo cruel,
del 1000,
cláusulas,
miles de cláusulas de rescisión,
a la hora de una emergencía todo estará sepultado para siempre.
Para siempre.
Humanos somos, humanos inseguros,
y no hay que ser ilusos,
no hay que ser ilusos.
In honor to Ashley Nicolette,
because we were the new americana,
that late night.