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Promesas






Cierro los ojos y recuerdo, lo recuerdo todo.

Lo peor es que cuando los abro, recuerdo más.

Y allí estás.

No se trata de ti, ni de mi, ni de nadie, se trata de no vulnerar lo vulnerable. Se que recordás, sé que sabes, sé que estás, sé bien lo que vales. Somos seres, bien humanos, sentimos, enarbolamos, creamos, soportamos, somos lo que nadie tiene, porque todos somos lo que tenemos, y tenemos lo que todos tienen, y a la vez nada tenemos.

He allí, he allá, porque si tú aquí, entonces yo allá, de eso se trata la soledad.

Baja los párpados, funde tus pestañas, colorea de negro, haz una pausa, venga, cierra los ojos, y recuerda.

No quiero lágrimas, no quiero ansiedad, no quiero dolor, solo quiero piedad.

Que esos ojos muestren al mundo lo más preciado en una imagen del pasado, que la enseñanza haya quedado guardada sin pecados, sin odios ni rencores, sin llantos, sin flores, sin preguntas sin respuesta, porque la respuesta es el llanto, y la explicación las flores, entonces no llores, no arruines con un nudo tu canto.

Respira hondo, abre las manos, nada de puños, nada de daños.

No siempre se tiene lo que se quiere.

Yo quiero a Scarlett Johansson. ¿Se escuchan las risas?

Duele olvidar tanto como duele ser olvidado, si eres franco y no eres mundano, si tu alma existe y no se ha mutilado, los sentimientos aun siguen allí guardados. Y deben allí estarlo, creo que mientras más se siente más se es humano y ¿qué de malo tiene ser humano? La humanidad se acaba por dejar de ser lo que se predicaba, una hermosa provincia de seres, llenos de bondad, de su nombre: humanidad.

Entonces deja el miedo, siente.

Admirar lo que tienes es de mediocres, admirar lo inalcanzable es de grandes.

Soñar es el primer paso, porque ni siquiera has despertado cuando ya mil vidas has soñado.

Y vive en ti el más bonito sentir, vive dentro de ti lo más hermoso, sé que sí. Llena tu alma de reposo, llena de tu sueño el corazón, así crecerá tanto como una monja tiene inhibición. No pienses en lo que no tienes, piensa en lo que quieres tener, simplemente vive y camina, respira, admira, porque quizá algún día suceda lo inesperado, quizá algún día bajes del juzgado, seas libre y nadie te observe, he allí un gesto indecente, róbale un beso al acusado.

No hace falta llamar a Benedetti para que nos de clases sobre famas y cronopios, sus letras llegan sin permiso.

"Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo."

Y si solo quieres una cita, sin problema yo reservo solo para nosotros todas las mesas, solo te pido una cosa, nunca olvides tus promesas.