Leer una entrada aleatoria

Veterinaria







Te saltan las pulgas
de las mugrientas greñas,
como quien obligado pasea,
y se codea con la jalea
de sucieza, de tibieza
solecina.

Bencina y bencitracina.

Existe la sinvergüenzura
en la travesura
de mano derecha
y la sutileza
grandeza
en lo que ácida
y realmente
nunca eres
hay que pasearte al médico canino
en alguna de estas tenues fechas
para que te revisen como la perra que eres.








Pretérito






Siempre me fastidió escribir en pasado.

Y me llaman Mnemósine, y me creo Funes.

Pero es que una cosa es escribir
y otra -en segunda- es orar.

Ora callas
ora escuchas.

(La ignorancia reduce lo poético al sinsentido
la sapiencia rescata el 'ora' quijotiano).

(Debería dedicarme a escribir notas del editor)

Exponme,
no me narres,
explícame,
no me cuentes.

Que lo que mueve el recuerdo es el pathos,
no el logos, ni el ethos.





Por eso te quiero.



Si quieres





Lo sé.
Casi todo.
Pero es lo de menos.
¿Lo de más?

¿Por qué no lo intentamos?
¿Qué es la vida sino un rumbo desconocido?
El miedo fundamental es a la vida,
      porque el miedo fundamental es a lo
desconocido.

Decir que no, es morir.

Por eso mis nos nos rodean
por eso mis síes sí están.

No soy el mismo, ya cada vez voy siendo más yo, pero dejando de ser yo.
Es lo que llaman evolución. Ya llega un punto, el de máximas revoluciones
en el que no cambias de marcha, porque ya vas a máxima velocidad,
la distancia entre el tiempo, es la edad entre la edad, espacio-tiempo.

¿Cero?

El matemático lo sabe, al final siempre da cero.
El químico lo sabe, al final el oxígeno envenena.
El físico lo sabe, al final la energía se transforma.

La Santísima Trinidad.

Y es mentira.

Y el estoico de Nietzsche sabía que el final es de mentira.
Que las cosas se repiten, como en El Gaucho borgiano,
como en el napoleónico discurso, o la shakespearena obra.

Como César, como Jesús, como Judas, como Casio, como Bruto.

El cero es indeterminación resoluble, L'hôpital.
El oxígeno mata y revive, la transformación es obvia.

Si quieres.







Salida con título







El Barto queriendo ser bueno después de tanta maldad. 

¿Se borran acaso los tatuajes? La peor respuesta es sí, pero no es poética.

A veces las situaciones poéticas son lo contrario a lo esperado. 

De tanto sí resulta resaltar el no.    Libras.    Libras.

No todo en la vida es sexo -le dije, y luego pensé-, bueno, en realidad sí, solo que no lo
puedes decir frente a este tumulto de retrogrados que es tu familia -mientras lo decía. 

Imaginate vos. (¿Es usted lo suficientemente ávido como para distinguir la ausencia
de las tildes en las ies?) La respuesta es no si leíste eso como imagínate y no imaginate.

No es lo mismo, ni es igual.

Porque la vida es un ratico pa' ser solo malo, 
o solo bueno.










¿Aceptas?







I

Por un momento empecé a recorrer mis sentimientos como quien abre una cajita de recuerdos. Empecé a quitar el polvo al cerrojo mientras buscaba la llave, mientras recordaba la combinación para la aceptación de realidades bastardas. No es fácil, no tanto. Incluso eso es parte de la combinación, hacerme creer que es difícil. Son sucesiones recursivas. De valor requerí un montón, agoté mi cupo semanal (soy muy valiente al ser cobarde, y eso se renueva semanalmente). Al igual que en el coito desde la perspectiva masculina, el introducir la llave es la parte más excitante. La sensación es inenarrable. 

II 

Llegar al fondo, girar; todo en un trance. Como cuando ingiero leche con azúcar sabiendo que me joderá el riñón que ya una vez me operaron, como cuando cuando me fumo un montón de cigarros al día sabiendo que eso me creará dependencia y tolerancia a la nicotina. Como cuando estás por acabar dentro de su tibio y húmedo vestíbulo vulvar y por un momento te sabe a mierda todo y no lo quieres sacar. Como cuando suena la alarma y todo te da igual, la apagas y te vuelves a acostar, a pesar de que ese día tienes examen final, a pesar de que ese día del trabajo te pueden botar. A ver, que si el ser humano tiende naturalmente a la autodestrucción, entonces yo soy destrucción per se. Y giro, y suena el seguro, el mecanismo, y abre las puertas su infierno. 

III

Lo irónico del epílogo, es que a veces no da tiempo de epilogar. Marzo no fue vacío, estoy seguro de eso. La certeza es, también, que fue oscuro. Hay realidades bastardas y hay realidades herederas. Y, además, heredadas. ¿Lamentable? Lambotable. De eso se trata, de la nada siendo solo nada, como diría Arya.