Un pájaro libre
a lo Lynyrd Skynyrd
ha volado hasta mis pies
y picoteó
con sus agresivos ojos
la mirada de mis dedos
y la sonata de mis sesos.
Cesé de ver,
y sentí.
La brisa estaba menos que ausente,
pero era muy ligera y leve.
Las guitarras eran lejanas
pero no por ello menos potentes.
Rapidez, soltura, devoción.
Era venida,
era acabóse.
Defunción.
Vida.
Moción.
Desgarré mis prendas.