Leer una entrada aleatoria

Carta a un suicida

Dos mil diecisiete.




Hola.

Al grano. Me he enterado de que te quieres suicidar. Te conozco desde ya hace unos años, pasé contigo momentos inolvidables, momentos que marcaron mi vida y que sin duda nunca olvidaré. Me hiciste ver el mundo con otros ojos, me enseñaste muchísimas cosas. Contigo y de tu mano sentí mil experiencias únicas y mil sentimientos inigualables. En aquellos momentos eras de esas personas que siempre había querido conocer, hasta que te conocí. Parecía un sueño. Ya no recuerdo cuántas veces te dije que te amaba, que te quería, que te adoraba. No recuerdo cuántas veces te dije lo importante que eras para mí y todo lo que sería capaz de hacer por ti. Incontables veces te comenté todo lo que significabas para mí, todo lo que sentía por ti. ¿Sabes? Nunca hallaba cómo agradecerte por tanto, era imposible expresar todo aquello en palabras. Nunca hallaba, tampoco, cómo describir todos aquellos sentimientos y todas aquellas emociones y experiencias. Era como salir a pasear por las estrellas y ver las constelaciones de cerca, las estrellas explotar y el sol brillar. De nube en nube. Esa sonrisa, esos ojos llenos de tanto, esas mejillas siempre cautivadoras. Las pestañas... ¿cómo olvidar tus pestañas? Tus labios siempre fueron objeto de deseo. Tu cabello, tus manos, tu figura. Tú. Inenarrable. Me preguntaba constantemente cómo haría para vivir sin ti si algún día me faltabas. Eso creo que lo recuerdas. A veces me daba miedo. Pero siempre lo superé. No sé, creo que el amor tan infinito me ayudó mucho. Amor inagotable, amor sin fin. Sin duda alguna marcaste mi vida. 

Para siempre.

Pero para siempre es una cantidad de tiempo muy corta. Entonces, ya no me importas. Y si te quieres suicidar, hazlo. Ya no me importa hablar contigo, ni me interesa si te despides de mí y me dices que te irás y que te alejarás y que luego te matarás. Me vale poco mantener mi palabra sobre todo aquello que dije, y me importa poco cumplir las promesas, pues creo que las rompí todas ya. Realmente ya no me importa si sabes o no que te amo o te amé, porque ya ni yo sé si alguna vez lo hice o lo volveré a hacer. O si lo hago. No sé. Si te matas creo que fingiré sorpresa y lloraré pero en el fondo me dabas igual, y sabes, no hice nada para impedirlo así que quizá me sienta mal pero lo cubriré rápidamente porque obviamente no puedo permitirme sentir un malestar por algo así, menos por algo muerto. ¿No te das cuenta? Ya no te busco, ya no te necesito. Cuando me enteré quise escribir esto para que sepas todo y lo tengas todo claro antes de que lo hagas. Sé lo que te debes estar preguntando, pero sí, a mí también me sorprende cómo cambian las personas. Yo no soy la excepción. Simplemente ya no me importas. ¿No lo entiendes? El interés no es infinito. La gente no está para siempre siempre, solo para siempre. Para siempre irse. ¿Que cómo puedo hacerlo? ¿Que cómo se me hace tan fácil? No lo sé, supongo que es auto-protección. Me cubro del dolor. ¿Quién quiere venir a este mundo a sufrir aparte de ti? Nadie. Eres un abril sombrío lleno de púas. ¿Quién te puede querer así? Sí, quizá por unos meses, un par de años, pero más no. Todos se cansan de ti, y todos se cansarán de ti. Ya lo sabes, siempre lo has sabido. Nadie da un centavo por alguien como tú. ¿Quién en su sano juicio querría siquiera abrazarte? Eres deplorable, es casi imposible sentir cariño por ti. ¿Que te sientes mal? ¿Y a mí qué? ¿Que quieres llorar? ¿Y a mí qué? Entiéndelo por favor, vinimos solos, nos vamos solos. Aquí en eso de la lealtad y la incondicionalidad solo crees tú. Bien tonta aquella persona que se crea esos discursos, o sea, tú. ¿Sabes que es lo peor para ti? Que todo es cierto, es decir, que al fin y al cabo no hiciste mal en creer, tu gran error fue creer que las cosas no iban a cambiar. Todo cambia. Todo se termina. ¿Crees que te iba a decir "ay no, no lo hagas"? Qué va. Si te mando a la mierda en vida más aún te puedo mandar a la mierda en muerte. Es decir, mira mis actos. ¿Qué te dicen mis actos? ¿Te busco? ¿Te escribo? ¿Te llamo? ¿Te abrazo? ¿Estoy para ti? ¿Pregunto por ti? Por dios, date cuenta de que ya no eres nadie en mi vida. Bájate de esa estúpida nube y aterriza. Iluso.

Tú siempre lo dijiste, siempre se irán.

Sin más, mátate.