Tiempo de
ejecución ideal: un latiente corazón.
Tome por la
yugular a una temerosa silla,
y sin ejecutarle
muévala en contra de su férrea voluntad
a un incómodo
sitio donde ella no pueda sentarse a meditar.
Siéntese.
Apriete levemente
por la cintura al cigarro
más tímido que no
se muestre en el refugio de cigarrillos.
De ser usted
salvaje,
tome el encendedor
como tomamos una pistola
y accione el
seguro,
luego haga
tropezar al tímido cigarrillo
en el arma
automática,
y déjelo servir.
De ser usted
racional,
tome una operación
de cálculo o álgebra
como tomamos
una idea,
y díctesela al tímido
cigarrillo
cuestionándole
por la difícil pregunta,
y déjele explotar.
Luego de ejercer
como pirómano alquimista
ejerza como suicida
y comience a fumar.
De ser usted
salvaje,
absorba
bruscamente al tímido próximo cadáver
mientras planta
una carga de cé-cuatro
en el lóbulo
frontal de su propio cerebro.
Hay dos maneras de hacer esto:
De ser usted
salvaje racional,
vierta en sus
labios la sangre
de la más tímida
botella que no
se muestra en el
refugio de botellas.
De ser usted
salvaje salvaje,
accione un rodillo
para amasar
como si fuera un
termómetro, procurando
que este intente
atravesar su cabeza.
De ser usted
racional
absorba lentamente
el tímido próximo cadáver
mientras coloca en
una báscula (al mismo tiempo)
todos los gramos
de pros y todos los de contras.
Hay dos maneras de proceder a esto:
De ser usted
racional salvaje,
tire la báscula al
suelo mientras
no sabe qué hacer
con la información.
De ser usted
racional racional,
no tire la báscula
al suelo mientras
no sabe qué hacer
con la información.
De haber sido
usted salvaje racional,
siga bebiendo
hasta intoxicarse.
De haber sido
usted salvaje salvaje,
repose
inconsciente en el suelo hasta desangrarse.
De haber sido
usted racional salvaje,
llévese las
manos a la cabeza hasta desesperarse.
De haber sido
usted racional racional,
tire, ahora
sí, la báscula al suelo hasta ser racional salvaje.
De haberse
intoxicado,
usted ya está
muerto
así que ya ha cumplido la tarea.
De haberse
desangrado,
usted ya está
muerto
así que ya ha cumplido la tarea.
De haberse desesperado,
usted sigue
vivo
y en constante peligro,
así que
busque desesperarse más
y volverse salvaje,
una vez
salvaje
siga los pasos para salvajes
y mátese,
así logrará
cumplir la tarea.