No todo lo que brilla es oro,
ella es carne, y es hueso.
Nosotros jugamos con nuestras manos,
no somos villanos ni nada de eso.
No siempre engañan las apariencias,
ella parece del cielo un regalo.
Me la paso mirándola de arriba a abajo,
y creo que no soy de palo.
A ningún otro perro con ese hueso,
me pertenece su fisionomía.
No todas las mujeres son del diablo,
lo siento, ella es mía.