Leer una entrada aleatoria

Ahora sí, Secreto




Vale, creo que lo tengo.




Les contaré un secreto:




Embatían las furias, rosáceas, al término de la función del gran Rabira, hechicero de anales rebuscados, en los cuales figuraban días prohibidos y olvidados; embatían sin furia, ironizando la vida en extremo, pues sin soluciones se procedía a ejecutar la solución encontrada, a pesar de que no había sido encontrada.

El del sentido sin como si tal.

Perdóname, perdóname. Lágrimas de dolor que no era físico, sino que era físico, allá corazón, aquí sistema nervioso; allá inalcanzable y supurante, aquí nada. Por eso todo. Perdón fue, pero las lágrimas eran sexo sin dolor, pero con dolor.

La ambivalencia del con tal si.

Luego ya es historia, y eso que es futuro.




Secreto





Les contaré un secreto:




Gateaba un día gris,
de carácter discreto.

Un encuentro raro y sin matiz,
sonrisas sin felicidad de lombriz.

Tierra mojada, deseos mojados,
despojada, despojados;
rabia e ira,
digamos rabira.

Cáncer.

Resignación.

Embat...




No, no puedo.

¿Cómo carajos se cuenta un secreto en un sitio público?

Claro que se puede, pero deja de ser secreto.




Enemigo público



Hola,
estoy muerto.


Este es mi funeral.

Allí está el ataud, allá la verde grama.

Un par de árboles, un araguaney.

La brisa, el sendero.

Un poco de tierra, un gran sol.



Pero no hay lágrimas, ni tampoco ojos.

No hay narices, ni bocas.

Ni gargantas, no hay pulmones, ni yugulares.

No hay corazones, no hay riñones.

Ni hígados, ni columnas.



Es comprensible.



Solo hay un cuerpo, y es el mío.



Linda II (Infeliz)




Linda te vi y sonreí
porque ninguna he visto así,
abrazo el trecho marroquí,
para evitar la España cruel y vil.

Conquistador de suelo afín,
detestable tierra color carmín,
que me recuerda lo infeliz
que fui sin verte sonreír así.



Linda




Espacial quizá Jean-Paul Sartré,
temporal tal vez París;
lo cierto es que,
linda te ves cuando escribís. 

Melancólica tinta carácter veintitrés,
sombría vida color gris;
lo cierto es que,
linda te ves cuando preguntás por mí.



Ojos perdidos y duda sé
que debería no terminar así;
lo cierto es que,
linda te ves pestañeando así.



Ventana sumida en un anteayer
mientras solo piensa en ti,
lo cierto es que,
linda te ves suspirando así.

Puerta abierta entre acceso trés,
cabida cintura en ángulo pí;
lo cierto es que,
linda te ves caminando así.




 
Linda te ves caminando así,
linda te ves suspirando así,
linda te ves pestañeando así,
linda te ves cuando preguntás por mí,
linda te ves cuando escribís;

lo cierto es que,
linda te veo a ti.




Antiapotégmico





No todo lo que brilla es oro,
ella es carne, y es hueso.

Nosotros jugamos con nuestras manos,
no somos villanos ni nada de eso.

No siempre engañan las apariencias,
ella parece del cielo un regalo.

Me la paso mirándola de arriba a abajo,
y creo que no soy de palo.

A ningún otro perro con ese hueso,
me pertenece su fisionomía.

No todas las mujeres son del diablo,
lo siento, ella es mía.




Instrucciones para tomar una indecisión



Tiempo de ejecución ideal: un latiente corazón.


Tome por la yugular a una temerosa silla,
y sin ejecutarle muévala en contra de su férrea voluntad
a un incómodo sitio donde ella no pueda sentarse a meditar.

Siéntese.

Apriete levemente por la cintura al cigarro
más tímido que no se muestre en el refugio de cigarrillos.

De ser usted salvaje,
tome el encendedor como tomamos una pistola
y accione el seguro,
luego haga tropezar al tímido cigarrillo
en el arma automática,
y déjelo servir.

De ser usted racional,
tome una operación de cálculo o álgebra
como tomamos una idea,
y díctesela al tímido cigarrillo
cuestionándole por la difícil pregunta,
y déjele explotar.

Luego de ejercer como pirómano alquimista
ejerza como suicida y comience a fumar.

De ser usted salvaje,
absorba bruscamente al tímido próximo cadáver
mientras planta una carga de cé-cuatro
en el lóbulo frontal de su propio cerebro.

Hay dos maneras de hacer esto:

De ser usted salvaje racional,
vierta en sus labios la sangre
de la más tímida botella que no
se muestra en el refugio de botellas.

De ser usted salvaje salvaje,
accione un rodillo para amasar
como si fuera un termómetro, procurando
que este intente atravesar su cabeza.

De ser usted racional
absorba lentamente el tímido próximo cadáver
mientras coloca en una báscula (al mismo tiempo)
todos los gramos de pros y todos los de contras.

Hay dos maneras de proceder a esto:

De ser usted racional salvaje,
tire la báscula al suelo mientras
no sabe qué hacer con la información.

De ser usted racional racional,
no tire la báscula al suelo mientras
no sabe qué hacer con la información.

De haber sido usted salvaje racional,
siga bebiendo hasta intoxicarse.

De haber sido usted salvaje salvaje,
repose inconsciente en el suelo hasta desangrarse.

De haber sido usted racional salvaje,
llévese las manos a la cabeza hasta desesperarse.

De haber sido usted racional racional,
tire, ahora sí, la báscula al suelo hasta ser racional salvaje.

De haberse intoxicado,
usted ya está muerto
así que ya ha cumplido la tarea.

De haberse desangrado,
usted ya está muerto
así que ya ha cumplido la tarea.

De haberse desesperado,
usted sigue vivo
y en constante peligro,
así que busque desesperarse más
y volverse salvaje,
una vez salvaje
siga los pasos para salvajes
y mátese,
así logrará cumplir la tarea.