Leer una entrada aleatoria

Tercero





Hoy me asomé en esa fría ventana y divisé una estrella lejana,
ella sonreía, presumiendo que yo no podía alcanzarla,
lo que ella no sabía era que yo aún la veía,
y es bien sabido que,
hay cosas que se deben quedar en la mente, y teatros que no deben ser vistos por nadie.

Su sonrisa era luminosa, rodeada por la Osa y acompañada por Orión,
y a su lado Betelgeuse, sin ningún patrón.

Tragicómico observar su presunción, pero está en el arte cerrar mi ventana.

Ánimos de alcanzarle nulos, ni siquiera mirarle desde mañana.

Buscando en ideas motivaciones para dicho arte se encuentran miles de fracasos y poemas inconclusos llenos de puños cerrados con tintes variados, allí estabas tú en una hoja rota, detrás del escritorio, olvidada y un poco quemada, llena de polvo y tachones, sin olvidar que estabas arrugada y un poco cortada, no hube de ver más que una lágrima que aquella hoja brotó antes de tirarle por la ventana, santo remedio, pude cerrarla.

Pues te repito, querida, que existe lo bueno, y lo que intenta ser bueno, y lo que lo intenta, no lo es.