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Ámame



Mírame,
tómame, agárrame,
hiéreme, destrúyeme, muérdeme,
pero ámame.

Tenme,
sostenme,
haz lo necesario,
llora lo necesario,
pero ámame.

Déjame,
despójame, arráncame,
suéltame, golpéame, ignórame.

Vuelve,
lléname, siénteme,
abrázame, bésame, derrítete.

No olvides nada más que los miedos,
no temas nada más que a las arañas,
no aflojes nada más que las piernas.

Obsérvame,
admírame, quiéreme.

No son órdenes aunque todas sean esdrújulas,
no es imperante o guía aunque parezca una brújula.

Simplemente quiero asegurarme de que sepas
que quiero,
y anhelo,
y deseo,
que me ames.

Ya lo haces,
igual, ámame.

Lo seguirás haciendo,
igual, ámame.

Como me cantabas,
ámame,
con la fuerza del mar,
con la fuerza del viento.

 No me extrañes,
ven a mí.

Haz de tus noches mías,
de tus días míos,
de tus deseos,
míos.

Haz de ti mía,
y de mi tuyo.

Haz de este mundo nuestro,
haz de esta vida un siglo.

Haz lo que quieras,
pero ámame.



Heartbroken by - (1795)






El cielo encapotado,
anuncia tempestad.

Camina por la casa con consciencia de hechos,
y pesar de realidades,
siente dolores y tiene traumas,
pies duelen y las vías queman,
sigue en la adicción, no puede parar,
las noches son tan negras como todo,
porque todo es negro,
solo hay rosa en los recuerdos,
labios y mejillas,
la guitarra suena todo el día
repitiendo la misma estúpida,
jodida
y maldita canción.

¿Es entonces cuando se rien para no llorar?

La una con la otra,
la otra con la una,
se odian,
se aman,
se resisten,
se unen,
pueden tener mil diferencias,
pero son dos almas destruidas por el mismo corazón.




***

O quizá, son simplemente almas perdidas en el amor, confundidas en la hermosa canción que este siempre canta, una canción que hace doler y que quema, que daña, no lo dice el niño y sus juguetes, lo dice el viento, lo dicen las santas; "ama hasta que duela, si te duele es buena señal." El sereno aparece tras los sorbos de café, reposando entre los suspiros, recordando con gracia cada momento vivido, la felicidad de haber logrado tanto embarga mi alma, y la alegria de seguir adelante me llena aun más, sin rencor ahora te digo... no hace falta decir nada cuando las sonrisas hablan por si solas, cuando mis risas se escuchan en tus fotografias, en los pies de página, en las notas de los cuadernos, o en los olores de las prendas, en las canciones que escuchamos juntos, o en las frases que nos memorizamos, en los momentos perdidos en la brisa, o en las miradas. Existen cosas que no se pueden desvanecer de un día para otro, existen memorias llenas de lluvia de primavera, brisas frescas que susurran los nombres, hay segundos en los que simplemente piensas, y piensas en esto, o aquello. Un sorbo tiene tu nombre, el otro tiene aquel otro, y aquel otro tiene aquel otro, al fin y al cabo mi memoria es fantástica y me siento orgulloso de poseerla, hacerla mía con cada risa y cada ironía, la cobardía no es parte de mi en el momento en el que provoca apartar un recuerdo que surge de la nada, más bien como gallo con espuelas pongo el pecho para que entre la bala, y lo golpeo para aflojar la piel y ensarzar la quema. Me fascina sentir cada pequeño gramo de sentimiento, el ser humano es sentir con cada músculo y cada vena, con cada poro y cada gota de médula, es reir con la desgracia y llorar con la tragedia, es sonreir con el recuerdo y gritar con cierta escena. Aunque sea comprensible que recien nacido duela, en unas horas la hermosura llena, y el privilegio de haber hecho tan grande muestra de pureza y amor es el premio para tanto dolor. En el fondo de allí la consciencia dicta que nunca hubo maldad ni un vidrio roto al final del pasillo, en el fondo la felicidad está allí sentada, esperando que la invites a cenar con la memoria, para vaciar de sentimientos al corazón empapando las mejillas con lágrimas, y aunque el sentir se olvide, el recuerdo queda.

***



De todos modos las utopías son venideras,
y no todo es como un quiere que sea,
un día de estos paso a firmar
y tomarme fotos,
saludarlas a todas y esperar,
esperar que no me maten,
son trece miembros oficiales,
y unos doce no oficiales,
pero al fin y al cabo todas son miembros del mismo club.




Nashville






Mecánica, morfológica sintáctica, se siente vacía, pero está llena.

Hay emociones que no se pueden describir, hay pasiones que no se pueden negar, ni ocultar.

La casa está lejos del muelle cuando se siente la ausencia, da un poco de miedo llegar al lirio sin presentar antes el café, se ahoga el lagrimal cuando se nota la silueta, se apreta la garganta cuando el corazón salta, cuando se detiene, cuando la hoja cae el ojo se seca, basta el sonido para atraer a la lluvia, es cuando empieza a llover, ya estaba mojado. Se respira para evitar que se note la cuestión que sucede entre los ojos, y se exhala un suspiro que lleva mil nombres y no se decide a poseer ninguno, se apaga la música o al menos se baja el volumen, las nubes gritan en silencio que la tormenta no dejará de creer en su libertad y llorará todas las noches de la semana para expresar su mensaje, todo se vuelve acústico con las voces cortadas de fondo, los pestañeos son frecuentes y las miradas no se divorcian del suelo, sin duda el techo se siente celoso, y que más techo que cielo, que más lágrima que lluvia, qué más triste que la vida. El futuro está escribiéndose en las paredes con la tinta gris que destilan las almas que habitan el cuarto, los golpes en el pecho ajeno no tardan en aparecer, al igual que los culpables, los gritos también son acústicos, porque derraman pasiones y sentimientos, sienten el mundo y el mundo no los siente a ellos. Nace el monstruo del rencor y la puerta se abre con la ventana, se cierran los ojos y se cruzan los dedos, se cruzan los brazos y se amainan los deseos, crecen las esperas. La supervivencia se adueña del sentido común y todo se forma en base a un grito de dolor.

Sale el sol y escupe sus palabras, y duelen como nunca: las manillas mostrarán el sendero a los tristes, pero a los ojos ajenos les dirá lo que callan los granos de arena, porque nacen en los mares las desgracias de los felices, y es que en las penínsulas las penumbras llevan nombres de estrellas y en los océanos las vidas valen tanto como un dedo de flor sin fuego ni alcohol, porque cada vez que aquella voz grita lo que siente el alrededor se siente tan vacío que las narices solo pueden mojar un poco de lo que nunca se dice, porque se calla en el fondo de lo hermoso, y lo triste resurge en lo más perdido del tiempo, allá donde tu mente da vueltas intentándo comprender porque aquel color es tan agrio como la mirada del desprecio o el sentido perdido de la otra alma, nunca dijiste que aquello era lo que querías, y no lo era, lo sientes. El cielo se vuelve infinito en el momento en que aquellas nubes se ven tan lejos que llenan el corazón de misterio y agonía, de necesidad y fantasía, una especie de caracol que nunca puede ver la luz del sol porque va perdido en el limbo del amanecer, o el oso polar que espera seis meses para la noche del polo, porque solo quiere llorar y amar, pero el sol es enemigo de los amantes y de las lágrimas, de los grises y los desafortunados; por eso vuestras camas están al fondo de la más oscura habitación, porque allí persiste el dolor sin problema, se siente la lluvia pero detrás de los ojos, y se hace lo que se tenga que hacer sin que nadie se de cuenta, pero todos notan la ausencia, y el vacío es el alma más fuerte en la cena, el escape grita en la ventana que lo llamaron y mayo aguarda la llegada de tus ojos, cuando despiertes. El tiempo es enemigo y la soledad es fiel, no solo testigo, fiel amante y acompañante, fiel sentimiento, nunca sobrante. Y el final nunca llegó porque no se explicó.

Siempre se dijo que nunca, y cuando se dice nunca, es nunca, no importa si es el sueño del ave perdida o de la gaviota pasajera, es el lago el que refleja la montaña con nieve y el agua quien llama a los subconscientes a soñar, a perder la cordura dentro de lo inaudito y lo prohibido, nadie dijo siempre, solo se dijo nunca.




I born for this, I love to be a daydreamer,
even when it rains, there is a part two,
the proof is you, and the monster,
maybe we have to be careful, but we believe in miracles,
not playing god, just makin' our last hopes true,
building the fences brick by boring brick,
waiting for the future and scream whoa, hallelujah,
 we know that when occurs emergencies the lights are brighter,
and the pressure is greater, but for a pessimist, I'm pretty optimistic,
now I travel fast in my car and just lettin' the flames begin, I trust in my heart,
in the universe conspiracy to make this better, and never let this go, you know,
even if there are crazy girls shooting guns and misguided ghosts makin' its misery business,
you will know what that is what you get when you just turn it off,
but lookin' up you will get out of your ignorance, and that's all I wanted for you,
'cause I hate to see your heart break, ain't funny, ain't nice to let you be alone,
even so I grown up and I'm not an anklebiter anymore, I'm still into you,
I don't care if you feel sorry or not,
here we go again after all, don't matter if we are broken,
we'll crush everything to be comfortable, this is where the lines overlap,
we are not the only exceptions, many others come from Franklin, Tennessee too,
and we will ever have our thoughts, that they can fuckin' decode.

[2004 - ∞]





1791





Róbame un beso,
de tu piel y labios,
hazme preso.

Asesíname,
déjame ser tu presa,
devórame.

Vuélveme loco,
muévete salvajemente,
apaga los focos.

Y no te toco, no puedo,
indecentemente, imprudentemente.

¿Por qué todo siempre es un maldito sueño?
¿Por qué solo vivo de ilusiones?
¿Por qué nada de lo bueno es real?
¿Por qué solo lo malo es realidad?

Entonces mi almohada me responde,
con silencio,
me esconde.

Un mundo perdido,
no es bonito ni feo,
solo es un mundo en el que no soy,
no existo.

Abrir los ojos, ser infeliz;
cerrarlos, ser feliz.

Un ciclo que se repite y se repite.

Los suspiros me dicen que me extrañan,
las gotas de lluvia te llenan los ojos,
la brisa me trae el cabello a las manos,
la noche se encarga de llevar el placer a lo ficticio,
dejando los gemidos en el aire con los cuerpos en el piso,
o en la mesa, en la cocina o el lavamanos,
sin pudor ni vergüenza, con despojos,
deseos que entrañan

amor.