Cuatro veinte y empieza la travesía, sin duda no era el final del día y ya cansado estaba el indignado, pues a tales alturas había llegado sin aun haberse acostumbrado. Triste pero confortante el silencio reinante, sinónimo de soledad que atañe, a unos cuantos sino mejor dicho bastantes que diariamente inician ciertas rutinas bien sabidas asesinas de cortes amenazantes y hecha solo para actitudes batallantes.
El caminar rápido de aquel individuo es mi parte favorita, una especie de arte en movimiento, repetitivo y constante pero aun así es muy emocionante, raro y sorprendente sin duda es que haga tanto alboroto por un rápido caminar, pero es que simple y sencillamente se acompleja cuando se contrasta con la uniforme masa altamente visible de montones amontonados en el montón mas grande, insurrecto traspasa raudo y veloz aquella centelleante gacela de origen judío, con inertes pensamientos dueños de la tranquilidad que expresa su rostro, como si no le costara nada dibujar el corte continuo del tijereante manual humano de obvia analogía trivial, en fin, rápido aquel sin igual.
Luego el viaje se indexaba en el medio de movimiento mas común, mas montones tomados de anclas superiores, luchando por mantener el equilibrio de masas y latitudes, obviamente sin intenciones de romper las reglas de Newton ni las derivadas de Hansel, con altibajos en velocidad y constantes aperturas y cerraduras transcurre la trayectoria indicada, final dudoso donde el individuo selecciona la parada.
En las cuatro paredes del tercer peldaño el silencio no sofocaba, natural era que las calladas bocas de aquellos supuestamente listos individuos estuvieran debidamente selladas, hundidos en preocupaciones internas que desasosiegan la tranquilidad del día a día, analizaban la tarea que la profesora proponía. En comunes ecuaciones el desconocimiento dislumbraba al interpretar el shakespereano papel de incógnita, con sentidos obvios de consciencia se culpaba al maldito imperio estadounidense de las múltiples desgracias latinoamericanas, y pues a aquella desgarradora propuesta no le faltaba ni un ápice de realidad, al comparar las individualidades y colectividades a par de tiempo se encontraba la antítesis de que sus virtudes y defectos discrepaban en un total numero infinito incierto.
Cuando aquel estomago empezó su común labor, se hacia el esperar infinito incierto, se contrastaban las indefiniciones cuando ya fuera de algún peldaño y algunas paredes se encontraban los inherentes a cierto lugar, era obvio el destino aunque siempre se cuestionaba cual seria el asesino de la labor estomacal, pues distintas armas se disponen a utilizar los señores con gorro alto para cubrir doce mil necesidades por día, unas siete mil al mediodía, y las restantes entre la mañana y tarde, aunque a veces las mortales armas son objetos de alarde, pues en ocasiones provoca, aunque suene fuerte, coserse la boca.
Y en términos generales los coroneles tenían raras tendencias sexuales, no se supo cuando comenzó pero ya se sabían homosexuales, obviamente yo quería con ellos algunos encuentros casuales, por ende la duda no se suspende sino que más bien sube como Allende para el cielo después del golpe aquel que dijo 'enciende' y prendió algunas hornillas chilenas que aún no se apagan, ni sé lo que hablan pero aquí se los verso para evitar la prosa que mandaban, y así bajan los ojos y así baja tu peso, qué, de humanos es errar, quise expresar, lo que una osa, ha de pesar, es que acabo de observar a un camión caminar y la risa no pude evitar, y pues mala mía si no me supe expresar pero es que yo solo se los quise contar ¿acaso no es válido cambiar el final de una erre por una ele y así cruzar el canal?
Cruza y ahoga cuando presencia la ausencia de lo más buscado y anhelado, aquí pasó por mi lado el platónico al cual quiero brindar un helado y ni siquiera me la han presentado, maldita ladilla es no poder con cortesía hablarle y sin duda enamorarle, qué, pero por qué no, ah, no, ¿estudiar? no, cállate, aquí no se vino a chancear pero no está mal buscar a aquella chica que ya está por a mi enamorar, total, de universo proviene universidad, y si no te gusta no es mi culpa, ha de ser porque estáis molesto y picado porqué no te han brindado la vulva, sin sentido está entonces la paga para con el humilde servidor que tienes en frente, por eso mi ceño se curva y el sueño se mantiene inherente en la expresión de la chica de al lado, por eso las violaciones suceden a plena luz del día, con amores raros y sin compras de helado, y cuando las palabras se cruzan en la imaginación, no se tiene otra opción, las cosas suceden sin descontento, rápidamente y con sonrisas tímidas de por medio, y de algún algún, sale la columna y el cimiento, y es que todo pasa con conocimiento, porqué según, mi fecha de nacimiento fue un veintiún, e irónicamente no miento, es solo un numero común escrito por una letra común, no puedes hacer nada, ya todo ha empezado y no la llevas robada...