Sumisa, inerte y sin sentido para escuchar la vida, colores alborotados con demasiados costados inconclusos, la sensación de no tener control sobre la ecuación que os rodea, sencilla la pasión que os domina porqué complejo es el poder que se os ofrece, temblores de piernas cuando amagáis sin cesar ante el miedo singular que os subyuga, el inédito sentimiento de desesperanza que se inmolará solo cuando vos lo hagáis, sin sentido y sin otro sentido, otra vez y dos veces, estáis perdida y espero que nunca regreses, volcaréis vuestros temores al mundo real cuando se tangibilicen en amargas lágrimas que destruirán el sabor de los besos que nunca le diste, perdida y sin rumbo en el mundo paralelo de la desolación que tanto mirabáis con discriminación, por desgraciar la vida de aquella hormiga se os vienen encima varias vigas y sin suficiente fuerza os aplacan por inercia, con sentido y con otro sentido, una vez y dos veces, mira al espejo y ve como palideces, la sensación de temor os recorre sin pudor y las ganas de vivir se esfuman con honor, os dejan sola porqué no tenéis valor y os recorren las piernas y los brazos de manera indignada, tocar vuestra piel es el peor castigo después de tanta sangre y amargura, los dedos que se muestran húmedos por tocar los ríos del dolor, por la castidad y la virginidad de tus ojos, encuentro tesoros rojos en aquella cabellera castaña, no eran más que simples muestras de enfermedad y de descontrol, una increíble aversión hacía la inmaculada concepción de tus padres, restando a tus hermanos y hermanas, porque enfermedad sos y enfermedad os recorre, un caminante sin rumbo y buscando aliento en la necesidad de sonreír falsamente, porque no hay motivo para que alguien descubra alguna virtud inexistente más allá de las que alguien alguna vez vio, notó simple, consintió absurda y descartó válida para ser admirada o amada. pues sumisa, inerte y sin sentido no importa, no interesa y no atrae, vacía como el túnel ante la vista, como un neumático ante los ojos, como tu mirada ante la mía, vacía otra vez y desmembrada, inatrayente e inconcluyente, sin ni siquiera ánimos de buscar a nadie en la nada sin algo en alguien, ni siquiera provoca por su plural forma corporal que busca estimular la úvula de cualquier hombre para causar aquella desagradable sensación que a vos le parece maravillosa pues intenta acomodar aquella forma ya mencionada que se asemeja a una masa amorfa que contradice las teoría de la evolución de Darwin, repugna en el sentido de la inocuidad, sin forma, una vez, dos veces, tres veces, intentáis mostrar lo que careces, asqueante el sentido de cerrar la boca para intentar mostrar el calcio que está dentro sin quitar la piel, en formas resumidas de intensidad pues no controlas la obsesión por mostrar, y entre los demases se encuentra aquella determinada longitud desde un punto insólito hasta un punto vacío en vos, donde habitaría la masa cerebral en el mundo paralelo que ya descartamos, con sonetos ingleses podría destruir las afinidades de algunos seres hacía la inerte solicitud de tamaño que existe en la paridad biológica, pues por estándares se tiene que un género ha de tener más que el otro género en diversos aspectos, y crecías a lo largo pero no crecías en profundidad, y recalco, pues careces de aquellos aspectos que llaman la atención en cualquier inútil ser que busque esas atracciones visuales que encantan y figuran entre los más importantes 'pequeños detalles' que son pocas veces alcanzados.
Y entre tanto la relación que siempre se encuentra de vacío en la parte superior pero lleno en la inferior, o al contrario, lleno en la superior pero vacío en la inferior; no se cumple en vos, sos la excepción al axioma y no por especial os han de tomar, pues no es lleno-lleno sino vacío-vacío, y vuestro rencor y frustración impiden que la vista pueda al menos apreciar lo inexistente, pues de ilusiones viven los presentes y con llamativas luces se atraen a los videntes más que con sonidos a los mudos, así logrando atraer a lo que nunca se pudo.
Y entonces las decisiones difíciles se han de tomar pues la costumbre no tarda en llegar, se peca y se defeca en las plenas consciencias y se queda allí lo más absurdo y contradictorio, con tintes de velorio y bastante contrario a un asqueroso jolgorio, nada que no pueda ser solucionado con una sonrisa falsa que surja de entre los más inertes dolores que completan el adiós tan anhelado por aquella parte que terminó el trabajo inédito de soportar más de cuatro mil kilos de peso vacío, sin sentido para Newton pero vos rompéis cualquier regla y no especial sos por eso, lamentable el hecho, pero no es cierto que amigo es el ratón del queso, así que no confiéis en aquellas palabras vacías que alguna vez fueron pronunciadas por el imbécil ser que mueve la mano y los dedos, no confiéis en quien presume de haber matado tus miedos, porque os aseguro que no habrá uvas en dichos viñedos, y solo es advertencia segundos antes de la muerte, ya no sirve de nada desposeerte porque habéis arado en el mar como un paradójico hueco salvavidas singular, que existe en la tierra inerte, en el sendero inexistente, por donde pasan torpedos y golpean al inconsciente, donde destruyen lo deseado y construyen lo inútil, le dan alas a quien ya ha volado y no os dan una vida por ser una mente fútil, banal y trivial, y no me juzguéis, aquí simplemente me he sincerado, he posado los pies en el río, cuanto frío, pero como veis, esto no ha terminado, solo es la primera orden de destrucción al vacío.
