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Amor ir







Y te me he visto
cobarde
             como si nada
y yo
siempre
             como si todo.

Te me he sentido
en cada lunar,
en cada verso,
en cada luna,
en cada beso.

¿De qué vas?

Y digo
así
como si nada

''no quiero que vuelva,,

como si
el desquerer
existiera.

Hay un hecho silviano:
los cobardes amores
se mueren sin ser amores
ni poemas, ni versos
ni verdades, ni verbos.

Y suerte que te vi
siendo valiente
"¿tienes novia?,,



A morir    
amor ir,
             talibán.


Digamos que
lo superficial
quizá mueve más
que lo real.

¿Adónde va la felicidad real
que no está ocurriendo?

Aferrarse a lo mundano es cobarde.

Y le digo así
como si nada

''no quiero que vuelva,,

como si el
desquerer
existiera.

Flaca, entre no me olvides
me dejé nuestros abriles olvidados
en el fondo del placard.
Como esperando abril.
¿Quién me ha robado el mes de abril?

Y no creceré nunca, Cerati,
porque poder decir adiós, es crecer.

Y es que nadie se ha muerto
por no crecer.

Pero es que hay cosas que no se olvidan.
Pero es que decir adiós no es olvidar.

No quiero olvidarte
ni decirte adiós.

Y miento al cantar que
quiero que seas feliz
aunque no sea conmigo.

No me culpes
cúlpame
por tu rencor
si no has sabido perder.

Te culpo.

Parece todo mentira.
Me quiero morir.

Y ojalá que la lluvia no te moje
y que el sol no te seque
y ojalá que la tinta no pinte
y que el viento no pegue

y ojalá que no consigas flores
ni recuerdes tus fechas
ojalá por lo menos que me lleve la muerte.

Para no verte tanto, para no verte siempre.

Y de nada valdría mi muerte
porque siempre se puede amar
después de la muerte
y siempre me puedes dejar
antes de ella.

¿Y para qué quiero salir?

No hay un minuto de mi tiempo
que valores más que uno de los tuyos
y no hay una esquina de mi vida
que no sacrificaría por la tuya.

No hay palabra tuya que disienta
su presencia perenne en el neceser
que esplende la ojeriza animadversión
para con la sonrisa de un recuerdo morigerado.

¿Y todavía preguntas si te quiero?

Tu verdad siempre es tu mentira más eficiente.

Y está bien, verdadosa.

Porque la vida es un ratico
y los amores de la vida
son de a ratos
ratos con cigarros
ratos con birras
ratos con versos
pero ratos.

Aunque hay ratos que duran para siempre.

Clamaré sentado.









Ínfimo





Firmé un pacto con Mnemósine
y recuerdo y me acuerdo de todo.
Firmé un pacto con Atenea
y lo sé todo y los sé a todos.
Firmé un pacto con Afrodita
y todas las que quiero me aman.
Firmé un pacto con Apolo
y soy magnético aunque me evadan.
Firmé un pacto con Eros
y destilo y despierto deseo.
Firmé un pacto con Hera
y domino y mando y poseo.
Firmé un pacto con Hermes
y soy libre hasta que muera.

Y todavía
el humano no es divino.






Yo solo






Los grises sentidos, las paredes y las aceras, las calles,
los ríos de lluvia, las gotas que sufren en los vidrios,
la sombría solitud de la calzada, la triste alevosía del ser.
El horizonte destrozado, las montañas caídas,
las cuerdas del tren, las ruedas del piano;
la cara tendida, los ojos, siempre, cerrados.
Nada rápido, casi nada lento. Una sola cosa: la vida.

Un silencio enternecedor: la conmoción de la ausencia.

El recuerdo de un ayer rodea mi ser.

Aquí de rodillas te imploro misericordia,
te pido desde lo más intimo de mis huesos
te ruego desde los más sinceros arrepentimientos,
te suplico, sin cesar, que desaparezcas,
como solo tú sabes
este dolor tan añejado, tan atelarañado,
tan acrisolado en mis cavernas
que parece haberse convertido en las lágrimas de un ángel celestial,
me destroza.
Desaparece, por favor, por amor,
por compasión,
por lástima o dolor,
todo este amargo resplandor que enceguece mis alegrías
que predestina absurdas mis sonrisas,
que dirige al abismo mi insensata felicidad
me destruye.

Yo solo te lo suplico.