La luz de la luna,
mira, qué oscuro, mira que alumbra.
Y parece fiesta
(y cero alcohol
pero la
ebriedad a tope,
en sus grados:
el cigarro, la música,
el ruído, la coca
cola,
...,
vale, el sexo.
el cigarro, la música,
el ruído, la coca
cola,
...,
vale, el sexo.
Luz de luna,
oscuro, alumbra.
Pero no en cero, ni unos,
más bien dionisios:
llama tras llama, humos;
rolas y letras, ritmos, sonetas;
bajos, líneas, jaijats;
gula, regula, azúcar, mani.
Luz de luna.
oscuro, alumbra.
Y los ojos blancos, y los gritos negros
y placer risas, y sinuosoidales)
pero no es fiesta.
y placer risas, y sinuosoidales)
pero no es fiesta.
Es velorio.
La luz de la luna,
mira, qué oscuro, mira que alumbra.
Dame diez minutos
volveré a brillar.