Lástima que no puedo decir las cosas,
a veces solo es posible recitarlas
como si en años no hubiera historia
que contar,
que narrar,
que leer.
Dame espacio, para tanto tiempo.
Dame risas, coñazos, nostalgia.
Sonrisas, balazos, la magia.
Hay un piano a destiempo,
una voz rota, Capaldi.
¿Y cuándo falta el amor?
Hay una columna que sigue estando ahí,
de hecho, es la única. Eres la única.
Pero solo es un dato, una anécdota.
Una "curiosidad", de esas que matan al amor
que parece gato pero es un perro.
¿Y qué fue de ti, de mí, de aquello?
La vida me ha enseñado algo muy valioso:
todo pasa, y todos pasan.
Todo vuelve, y todos vuelven.
Todo nace, y todo muere.
O era al revés:
todo muere, y todo nace.
No lo sé.
Creo que todavía me falta aprender.