Leer una entrada aleatoria

Renacer




Hola, querido. Recuerda que, aunque tú me traiciones, yo no tengo por qué traicionarte; es más, ni, aunque me hieras de las maneras más profundas, yo tendría razones válidas para herirte de vuelta. El acto más valioso es el que emerge de tanta entropía y no el que solo es resultado de una ley. Una ley natural, sí, reflejo de la física, pero que en lo humano nace del dolor. Y yo ya no quiero que duela más. No quiero que duelas más. Sé que no puedes interrumpirme, aunque lo desee, pero de igual manera quiero honrarte. Y sé que me estarías mirando sorprendido, ¿cuándo me has traicionado? Pues solo te lo comento para que sepas que estoy cambiando, que las reflexiones estructurales son aquellas que siempre van dejando dentro de uno una verdadera huella: indicios. No solamente hacia el pasado, sino también hacia el futuro. Tampoco vengo a mentirte, estoy dolido; a veces, por microsegundos, siento que no tengo carne dentro del pecho; mucho menos otras cosas. Hay una pausa. Una pausa que camina en la quietud, una mirada en la pared que no es de ida sino de vuelta. ¿Qué gas es este que huele así? ¿Qué agua es esta que se siente en el piso? Te confesaré que estoy cansado de preguntar, no por otra cosa que un disgusto tremendo ante mi norte eterno: la verdad. La autenticidad, la exactitud, la veracidad, la verosimilitud, al menos. La realidad es que el dolor se ha vuelto insuperable. Sí, así como has leído: me rebasa. Pero, ojo: no es una derrota infinita. Hay rebufo, hay un bajón de resistencia aerodinámica que me permite volver a adelantar; el asunto es que ya no estoy dispuesto a seguir corriendo en una carrera inganable. Entonces está bien: yo levanto el pie. Inclusive dejaré de pensar que hacer eso es dejar que jueguen conmigo o que deterioren mi dignidad. El enojo es mi modo más primario de reconstruir la dignidad cuando estoy hecho pedazos, y lo más increíble es que vive reclamándome que vivo enojado, como si yo no viviera con la dignidad en el suelo. Al final es mi culpa: pensar que ser traicionado es perder dignidad, es dejar en manos de otro todo lo que me hace sentir bien y pleno. Por eso, no hay problema, aunque te hayas llevado ese elemento ya desde un principio, sabiendo que no iban a ser ocho sino diez, y eso implique que siempre estuvo en tus planes traicionar la verdad, y traicionarme a mí, pues da igual. Dice más de ti que de mí. Me siento orgulloso de todavía creerle a un mentiroso: tengo esperanzas en la humanidad después de tanto daño y tantas guerras. Me siento orgulloso del niño que se ilusiona aún con esas promesas vacías. No importa si no tienen nada dentro ya, me alimentaré de los envases. ¿Al final qué más es una ilusión si no una mentira? No importa, esperaré el sol de mañana mientras sano todo este dolor y todo este rencor que viene de esa inmensa necesidad constante que tengo de saber las verdades y juntarlas con las realidades. No sé si me explico, querido, pero te quiero honrar, quiero volver a ser como tú al mismo tiempo que sigo siendo yo. Quiero renacer, y ya tengo un paso hecho porque ya morí.




Todo parte

 


no soy lo que quieres porque no eres lo que quiero

y en el proceso ninguno de los dos somos lo que queremos

ni ninguno de los dos nos queremos


y qué queremos

queremos quedarnos queriendo irnos

queremos a alguien en alguien que no es

y en un vaso de agua jugamos ajedrez


no soy lo que quieres porque no eres lo que quiero

y en el proceso ninguno de los dos somos lo que queremos

ni ninguno de los dos nos queremos


no niego que mi alma y corazón estén en pedazos

al notar en tu mirada tu amor en retazos

ni mucho menos oculto el sol negro con una pestaña


de todas todas a ambos este amor nos engaña


quiero creer que solo queda la muerte

y que no saldremos de aquí en un tibio oleaje

¿qué queda del dulce paisaje?


nos asimos a cosas que no duelen con los pies abrasados

y así morimos abrazados


estaba seco y no escribía

y me mojaste con tus lágrimas de cobardía

ya no hay camino atrás ni camino adelante

todo queda, todo parte





28/3/2022